Carta Abierta para los que atacan a Pep

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Desde un medio capitalino se acusó a Pep Guardiola de hacer la guerra sucia. Vamos a intentar responder con el respeto que otros carecen la salida de tono de uno de los eminentes escribas del madridismo. 

¡Ponte el cinturón! Allá vamos.
Por Ivar Matusevich - TodoBarcelona.net

Todo el mundo conoce la credibilidad de quien permitió –por acción u omisión- recortar un fotograma para demostrar que la mentira era verdad. Desde los años de Franco esto no ocurría en un medio de comunicación. ¿Cuánto tiempo tardamos en saber quién le lanzó el centro a Marcelino? Pues eso, no decimos que sea equiparable con los años negros de nuestra historia. Solo afirmamos que la memoria es traicionera y nos recuerda, el fotomontaje aquel, a las tácticas del NO-DO. ¡Central Lechera a tope!

Ahora, este señor, eminencia del madridismo escrito, cree que descubre el cinismo de Pep Guardiola –ya le gustaría al periodista sacarse la vergüenza de encima de aquella rueda de prensa de Pep que dio vuelta al mundo- porque, según Catalunya Radio, y cito textual, “el Barça ordenó un seguimiento por cámaras a Pepe, en los Clásicos, a fin de acumular pruebas contra el jugador”. Usted mismo lo escribe: ¡Pruebas! en todo caso, no infamias ni montajes.

Permítame un consejo: si decide trazar el hilo de un argumento solvente, al menos, no se contradiga, y cuando titule Pues sí: Guardiola hacía la guerra sucia, tenga la exhaustividad de no pisarse la historia en el primer renglón de su artículo. “El Barça ordenó….” tiene, según la gramática española que cuesta que entienda –su diario confundió fingir con exagerar hace unos días-, tiene un sujeto, UNO, y es Barça –no Guardiola-, según el eco que se hace de la historia lanzada por Catalunya Radio a la que no cree cuando informa que el vestuario del Madrid es un polvorín.

Si quería ironizar y señalar a Pep como el responsable de todo lo que pasaba en el Barcelona, le recomiendo el lenguaje directo, porque la ironía requiere el talento de los elegidos, lugar que desconoceremos siempre, usted y yo.

Y por cierto: ¿le pasa lo mismo con su compañero de El País Diego Torres? Sería interesante que le cuente a su afición por qué sí en un medio hermano y por qué no en otro del mismo grupo. Ah, que son técnicas de captación de audiencia. Pues ni así, porque Marca le pasa el trapo desde hace décadas.

Y ahora me pongo en moralista, ¿por qué no? Hay momentos en la vida en las que uno debe decidir lo que es el éxito: a mí, igual que a Pep Guardiola, me inculcaron que es no traicionarse, no claudicar y seguir siempre adelante con los valores enseñados porque es lo único que nos permite ser alguien y no un pobre bufón de la entelequia con la que otros intentan dominar el discurso.

Dice también y cita una frase sin autor o, si acaso, será de otro periodista de bufanda y barriga agradecida, que “El verdadero Guardiola saldrá cuando pierda”. Y profundiza: “apenas llegamos a ver eso, porque nada más perder (la Liga pasada) se marchó”.

Pero se olvida usted, que el año en que se marchó, para usted el Sr. Josep Guardiola i Sala -¿cuántas portadas le hizo comer en 4 años?-, le ganó la Supercopa de España a su querido Real Madrid, la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes y la Copa del Rey, dando por culo –perdón mi exabrupto barriobajero-, sí, de nuevo, al Real Madrid. Uno, dos, tres, cuatro títulos con un 75 por ciento de canteranos contra su Madrid de los penaltis en liga y la cartera de Mendes y Mourinho a cuestas.

También es saludable recordar que el Real Madrid realizó un vídeo para presentar en UEFA con lo que ellos consideraban actitudes antideportivas culés. Se olvidaron de la pancarta que convivió con la vergüenza de un club que mantiene en su estadio a los fascistas y violentos personajes que Mou adora como hinchada verdadera.

No señor mío, soportarle como adalid de la moralidad es demasiado para las épocas en las que vivimos. Si quiere defender a Pepe, a Florentino, a Mou, y seguir aspirando a vender un papel mojado más, siga adelante, pero consígase un escriba que le marque las contradicciones mientras seguimos defendiendo a Andrés Iniesta por encima de un tipo como Pepe, mientras queremos y respetamos a Guardiola, a Casillas, a Raúl, a Del Bosque. ¿No se ha dado cuenta todavía que esto ya no es un juego y defendemos valores? ¿Por qué? Porque los títulos ya los ganó Guardiola.