FC BARCELONA-ALAVÉS, FINAL DE COPA

El Barça, deseoso de jugar la final de Copa en el Bernabéu

El Santiago Bernabéu, antes de un partido del Real Madrid
09/02/2017

El FC Barcelona desearía poder jugar la final de la Copa del Rey 2016-17 en el Santiago Bernabéu, pero es consciente que desde el club merengue no se ofrecerá el estadio y seguramente se aluda a unas obras a final de temporada

Si en las últimas horas ha trascendido en los medios de comunicación que la primera preferencia del Deportivo Alavés sería jugar la final de la Copa del Rey 2016-17 en el estadio del Athletic de Bilbao, San Mamés, desde los medios catalanes aseguran que el FC Barcelona tendría la voluntad de que ésta se celebre en el Santiago Bernabéu, a pesar de que se trate de algo prácticamente imposible.

Aun así, el Barça tiene previsto intentarlo y apostar por la disputa de la final en el santuario merengue, según informa "Sport", dado que de esta manera se obligará al Real Madrid a ofrecer una nueva excusa como viene siendo habitual durante los últimos años, dejando a Florentino Pérez y su directiva en evidencia y, por qué no, agotando todas las vías para que la final pueda jugarse allí.

El FC Barcelona tiene claro además de que se trata de la mejor opción posible, al ser el segundo estadio más grande de España, con las mejores instalaciones de los campos neutrales disponibles y también con la mayor capacidad de aforo, por lo que podrían viajar más aficionados de Alavés y Barça que en cualquier otro estadio del país, a excepción del Camp Nou.

El FC Barcelona, decidido a jugar en el Bernabéu

Esta será la séptima final de Copa del Rey en los últimos nueve años para el FC Barcelona, la cuarta consecutiva, y de esas siete ya ha ganado cuatro de ellas, que podrán ser cinco en el caso de obtener también el triunfo frente al Alavés.

Sin embargo, será muy complicado que el FC Barcelona levante el primer título de la temporada 2016-17 en el Santiago Bernabéu. Meses atrás se filtró en algunos medios que el Real Madrid tenía previsto realizar obras en su estadio a final de temporada, por lo que la excusa está servida.

Además, Florentino Pérez moverá cielo y tierra para evitar que se juegue allí el encuentro, dado que ello supondría un cabreo monumental para gran parte de los aficionados del Real Madrid, que podrían pedir su cabeza.