EL BARÇA MANTIENE UN 4-3-3

Valverde encuentra su alineación de la mano de Leo Messi

Ernesto Valverde en el banquillo del FC Barcelona
12/09/2017

Quería aportar sus matices para hacer mejor al Barça y parece que pronto ha dado con la tecla. Ernesto Valverde ha descubierto que la solución azulgrana no es cambiar la formación, sino ajustar unos metros y regalar la batuta al de siempre, Leo Messi

En el fútbol las cosas cambian muy rápido, y lo que hace unas semanas parecían penas, se han vuelto alegrías para el Barça, que desborda optimismo tras un arranque de temporada prometedor. Buena parte de la culpa la tiene Ernesto Valverde, que parece haber dado con la tecla después de algunas pruebas en la formación azulgrana.

Fueron habituales los cambios y los experimentos en sus primeros días en la Ciudad Condal, con un duro peaje pagado en la Supercopa, pero tras algunas dudas han llegado las certezas, y parece que este proyecto ya tienen unas bases solidas desde las que madurar. Dejando de lado las alegrías individuales en casos como el de Semedo, este equipo ya tiene una nueva versión.

Tomando matices de Guardiola y Luis Enrique, pero con su propia personalidad, Valverde ha encontrado el equilibrio que se le había perdido al Barça. Es pronto para sacar conclusiones, pero con 12 goles anotados en los últimos cuatro partidos y ninguno encajado, el Txingurri se ha ganado algo de crédito.

Messi, la clave

Como suele ser habitual desde hace muchos años, la clave en el juego del Barça vuelve a ser Leo Messi, autor de más de la mitad de los tantos azulgrana en los últimos días -7, y algunos más que se escaparon-. El argentino ha abandonado la banda para mandar desde el centro, ya sea en la medular, en la media punta o en la delantera, y de momento parece que nadie le ha encontrado solución. 

El trabajo de Suárez, Deulofeu o Dembélé, más pegados a los costados y trazando diagonales hacia el centro, sostiene mejor la defensa, y el ataque no se está resintiendo porque las incoporaciones desde atrás vuelven a funcionar. Un hecho a destacar es la profundidad de los laterales, con un Semedo cada día más suelto y un Jordi Alba desatado, como hacía años que no se le veía.

Con solo ajustar unos metros, este Barça ha cambiado por completo de cara, y eso, con permiso de Messi, es acierto de Valverde, que ahora ve con otros ojos el 4-3-3. Las temporadas no se juzgan al principio, pero de momento la confianza se ha vestido de azulgrana y este equipo, de nuevo, vuelve a funcionar.