MÁXIMA TENSIÓN ENTRE BARÇA Y SEVILLA

El Barça teme que el enfado del Sevilla pase factura en el fichaje de Clément Lenglet

Clément Lenglet tras la victoria del FC Barcelona en la final de la Copa del Rey
10/07/2018

La Federación Española ya ha confirmado la programación de la Supercopa de España, y el enfado del Sevilla ha continuado con una explosión contra el presidente. El Barça teme que las fricciones con los andaluces supongan un problema en el fichaje de Clément Lenglet

Tras las noticias oficiales de este lunes, el culebrón de la Supercopa de España está llegando a su fin, pero no ha dejado nada satisfecho al Sevilla. Su presidente, Pepe Castro, alzó la voz por su descontento con la programación de la competición, y el FC Barcelona teme sufrir las consecuencias de un verano demasiado caliente con los andaluces.

La tensión entre Luis Rubiales, máximo mandatario de la Federación Española, y su homólogo sevillista es máxima, algo que también afecta a los culés. El dirigente acusó al recién estrenado presidente de la RFEF de plegarse a las exigencias de los azulgrana, con los que también ha tenido algún encontronazo reciente. Tiene para todos.

En el Sánchez Pizjuán no están de acuerdo con el hecho de que el torneo se reduzca a un único partido, y menos todavía con la idea de que este sea en Tánger. Con reproches cruzados, se atizó a los catalanes por no querer mover -presuntamente- su amistoso de la International Champions Cup, y también por no ceder una compensación económica por el encuentro que se deja de disputar -que sólo beneficiaría a los blanquirrojos-.

Además, ya hay un ambiente muy cargado por la batalla que existe por Clément Lenglet, objetivo prioritario del Barça al que los sevillistas no quieren dejar marchar. Ante esta situación, se ha repetido en varias ocasiones que si le quieren tienen que abonar su cláusula de rescisión, un extremo al que no se quería llegar pero que podría acabar dándose.

El Barça no quiere romper relaciones con el Sevilla

La intención del Barça era dar facilidades de pago o incluir algún millón más con tal de garantizar un acuerdo con el Sevilla, pero este se ha negado rotundamente. En el Camp Nou no quieren perder las buenas relaciones que existen con un club amigo, pero parece que la fractura será evidente si se certifica la incorporación del central.

En el pasado, las conexiones entre ambos clubes habían sido fructíferas, con varios traspasos cruzados que habrían satisfecho a todas las partes. Ahora, la llegada de Pepe Castro ha tensado la situación, y habrá que ver cuáles son las consecuencias de todo el jaleo estival. No será el último encontronazo del verano.