Algunos aficionados se marcharon justo tras la expulsión de gerard piqué

Perder la Supercopa no es tan dramático para el Barça

Perder la Supercopa no es tan dramático para el Barça

Publicación:19/08/2015 - 19:17h

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Los aficionados que abandonaron el estadio 30 minutos antes de que acabara el partido deberían haberse quedado. No sólo para apoyar al equipo y por respeto a tantos títulos. También para aprender una lección de sus jugadores, que se dejaron la piel sobre el césped

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En la sociedad contemporánea, parece una tarea utópica dominar el arte de saber perder. En todas las disciplinas y órdenes de la vida, nadie suele confesarse "perdedor", a no ser que esto esconda una falsa humildad. En el fútbol ya se sabe que perder está prohibido. Es un código aceptado y unívoco, tanto que el socio de los clubes suele votar las comisiones directivas de acuerdo con las victorias o derrotas deportivas que traen a cuestas, dejando en segundo plano aspectos de gestión, economía y corrupciones varias.

Dentro del universo culé está aceptado que la presión sea absoluta, sobre todo desde que la afición se ha acostumbrado no sólo a ganar sino también a ver exhibiciones de cuatro o cinco goles por partido a su favor. Pero una buena porción de los hinchas del Barça no tiene muy clara la noción de sacrificio que prescribe eso de llamarse "aficionado". Eso se vio después de la expulsión de Piqué, cuando algunos decidieron abandonar el Camp Nou muy indignados y cuando aún faltaban 35 minutos para acabar el encuentro. Con el empate de Aduriz, la diáspora se incrementó.

No sirven las excusas tales como que el último metro se iba a medianoche o que los embotellamientos alrededor del estadio son enormes al acabar el partido. El hincha culé debe resolver una contradicción grande en ese espíritu exquisito que dice tener, ese con el que se ve a sí mismo como un sibarita del fútbol de su equipo. Debe estar a la altura de los jugadores, converger en una cierta simetría. No tanto por agradecimiento, sino por esta idea del sacrificio compartido.

En la vuelta de la Supercopa vimos a un Barça no del todo preciso, es verdad, no en su mejor nivel. Pero también vimos a 11 jugadores corriendo sin parar durante los 90 minutos, dando todo lo que podían dar para lograr un resultado imposible. Lo mínimo que se le puede pedir a un equipo como el Barça es que deje todas las energías dentro de la cancha. Y a eso todos los jugadores respondieron de forma indudable. Después, se le puede exigir mejor técnica y nivel de juego, más organización táctica y otras cosas por ajustar. Algunas cosas fallaron, es verdad.

Pero todo lo que se le pueda exigir al FC Barcelona se debe hacer sobre el terreno de juego, si uno ha ocupado una butaca desde el inicio. Estas cosas no se piden de camino a casa justo antes de que termine el partido. Sobre todo cuando estos jugadores han demostrado que no han perdido las ganas de seguir ganando, sino que sólo han perdido un partido. Si hubiesen perdido lo otro, el triplete, entonces ahí sí que estaríamos todos... Perdidos.


Laureano Debat
@laureanodebat

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