- Noticia publicada: 17/06/2026 - 04:18H
- Última actualización: 17/06/2026 - 04:18H
Faltaban tres minutos para el pitido final y la ventaja de ElPozo era de 2 goles
Pero la de ayer fue una de esas noches mágicas en el Palau Blaugrana que escapan de toda lógica. El conjunto charcutero no logró amarrar su renta en los últimos compases ni tampoco en la tanda de penaltis definitiva.
El Barça abrazó la épica para empatar el partido 5-5 justo antes de terminar el tiempo reglamentario. Tras una prórroga sin goles, el destino del encuentro se decidió desde el punto fatídico. A pesar de los fallos iniciales de Catela y Antonio, los culés mantuvieron la fe gracias a un Dídac espectacular bajo palos. El guardameta detuvo los lanzamientos de Bebe y Rafa Santos para asegurar el primer punto de la final y mantener el factor cancha.
Polémica y máxima tensión en la primera mitad
Un clásico entre Barça y ElPozo siempre ofrece intensidad, regates brillantes y decisiones controvertidas. En la primera parte, el videoarbitraje se convirtió en el gran protagonista de la noche al castigar con dureza al conjunto local. Pito vio la tarjeta roja directa tras una revisión del VAR por un agarrón que evitó una ocasión manifiesta de gol. Marcel no perdonó en la superioridad numérica y anotó el primer tanto para los murcianos.
Poco después llegó la segunda acción polémica tras un leve empujón de Ricardo sobre Joao Victor. Los colegiados validaron el gol del internacional español y el marcador se puso en un preocupante 0-2. El Barça buscó la reacción con orgullo, pero se topó con un Edu providencial en la portería visitante. Justo antes del descanso, un error defensivo permitió a Dener marcar el 0-3 y encender los ánimos en la grada del Palau.
La reacción azulgrana ante el desgaste de ElPozo
El cansancio físico pasó factura a los visitantes en la segunda mitad debido a los pocos días de descanso tras su semifinal. Además, los de Murcia perdieron a Ricardinho por una lesión muscular en el muslo.
El Barça aprovechó esta circunstancia para adueñarse por completo del ritmo del partido. Sin embargo, Gadeia frenó momentáneamente la euforia local con un auténtico golazo tras bajar el balón con el pecho y batir a Dídac.
Los locales arriesgaron con el portero-jugador para encerrar a su rival en el área. La insistencia barcelonista obtuvo su recompensa gracias al acierto de Matheus y a una jugada de Catela que provocó el gol en propia puerta de Bebe para el 5-5.
Dídac Plana corona una noche de locura
La eliminatoria viajó directa a la prórroga y posteriormente a los lanzamientos de penalti. En el momento de máxima presión, el portero azulgrana detuvo los dos últimos disparos y retuvo la victoria en la Ciudad Condal. Este triunfo agónico demuestra el carácter de un equipo que nunca se da por vencido en las grandes citas. La final del playoff arranca con las emociones en todo lo alto y promete un espectáculo inolvidable en los próximos partidos.
