- Noticia publicada: 21/06/2026 - 06:05H
- Última actualización: 19/06/2026 - 13:05H
El Real Madrid se ha plantado ante la UEFA. El club blanco ha pedido formalmente que se reactive la investigación contra el Barcelona por el ‘Caso Negreira’
Según el Madrid, hay pruebas claras de pagos ocultos y continuados que no tienen ninguna explicación lógica. Esta petición pone en un apuro muy serio al equipo culé, que podría quedarse sin jugar en Europa a pesar de haberse ganado la plaza en el campo.
Aquí el gran peligro es que la UEFA funciona a su aire. Al ser un organismo privado, no tiene que esperar a que los jueces españoles dicten una sentencia. Si su comité decide que el Barça ha jugado sucio, lo pueden echar de la Champions directamente. Además, no sería la primera vez que pasa algo así. La historia del fútbol europeo está llena de equipos grandes que acabaron pagando muy caro el tema de los favores arbitrales.
La Juventus y el escándalo que conmocionó a Italia
El caso más famoso de todos ocurrió en Italia en 2006 con el famoso ‘Calciopoli’. Una investigación destapó que los jefes de la Juventus presionaban a los encargados de las bandas para conseguir que les asignaran árbitros favorables en sus partidos. El lío fue tan gordo que salpicó a otros clubes históricos como el Milan, la Fiorentina y la Lazio.
La justicia italiana no se anduvo con chiquitas. A la Juventus le quitaron dos títulos de liga y la mandaron de cabeza a la Serie B, la segunda división. Obviamente, con el descenso perdieron su billete para la Champions de ese año. A la Fiorentina y a la Lazio no las bajaron de categoría, pero les prohibieron jugar competiciones europeas durante toda la temporada siguiente.
El Olympique de Marsella: de tocar el cielo a los despachos
En Francia también saben lo que es trampear y acabar mal. En los años noventa, el Olympique de Marsella dominaba el fútbol galo y llegó a ganar la Champions contra el Milan. Sin embargo, poco después se descubrió que sus directivos compraron a los jugadores del Valenciennes en un partido de liga para que se dejaran ganar y no lesionaran a las estrellas del Marsella antes de la gran final europea.
La federación francesa reaccionó rápido y con dureza. Le quitaron el título de liga al Marsella y lo bajaron a segunda división. Por su parte, la UEFA fue un poco más blanda con el trofeo y no se lo quitó, pero sí aplicó un castigo ejemplar. El club francés no pudo jugar la Supercopa de Europa ni tampoco defender su título de Champions en la siguiente edición.
Mano dura en Turquía y el este de Europa
Si miramos hacia otros países, la UEFA ha mantenido siempre la misma línea dura. El Fenerbahçe turco se pasó dos años enteros sin poder pisar Europa. El Tribunal de Arbitraje Deportivo confirmó que su presidente y varios directivos amañaron partidos, y muchos de ellos acabaron con penas de cárcel. Su gran rival, el Besiktas, sufrió un castigo clavado y se quedó fuera de la Europa League por los mismos motivos.
Las normas de la UEFA son muy estrictas en este sentido. Si huelen que un equipo ha intentado alterar el resultado de un partido, aplican el veto. Al Skënderbeu de Albania, por ejemplo, le cayó una sanción histórica de diez años en 2018 por manipular resultados. Equipos de Grecia o Macedonia también han desaparecido del mapa europeo durante años por estas prácticas.
Al final, el espejo en el que se mira el Barcelona da bastante miedo, luego de múltiples acusaciones al respecto. Los estatutos de la UEFA vigilan la limpieza del torneo por encima de los goles. Si el organismo europeo considera que los pagos al vicepresidente de los árbitros son motivo de sanción, el Barça se enfrenta a un castigo que destrozará sus ingresos económicos y su imagen en todo el mundo.
