La Juventus de Turín volvió a vivir otra pesadilla europea parecida a las que ya vivió hace dos años contra el Ajax en cuartos de final, o contra el Olympique de Lyon en octavos el curso pasado. Los bianconeros estuvieron horribles en Oporto este pasado miércoles y cayeron contra los 'dragones' por 2-1. Mehdi Taremi y Moussa Mareja anotaron para los portugueses, mientras que Federico Chiesa recortó distancias para la Juve.

El partido no pudo empezar peor para los intereses de los turineses, que vieron como el Oporto se adelantó nada más comenzar. Un error tremendo de Rodrigo Bentancur puso en bandeja el tanto a Taremi tras un despeje 'in extremis' de Szczesny que le rebotó a pocos metros de la línea de gol. El charrúa se equivocó en el pase y le regaló la diana a su rival en una acción impropia de un futbolista de élite.

Tras ese fallo garrafal, la Juve se encontró con un 1-0 prácticamente antes de que alguno de sus delanteros pudiera tocar el balón. Una delantera que, por cierto, estuvo tremendamente incómoda y que no apareció, siendo Cristiano Ronaldo el máximo exponente de esto. El de Madeira estuvo frustrado toda la noche, no pudo marcar e incluso se le vio enfadarse exageradamente con sus compañeros en alguna jugada.

Sea como sea, la 'Vecchia Signora' tuvo que remontar y no supo hacerlo. La presión del Oporto funcionó perfectamente y sin Arthur, lesionado, los juventinos lo pasaron mal a la hora de salir jugando desde atrás. De esta forma, los portugueses hicieron daño y buscaron las pérdidas de sus rivales, encontrando alguna ocasión de esta forma. Con un bloque junto, sólido y que tapó todos los huecos, los 'dragones' no solo aguantaron el triunfo, sino que aumentaron la diferencia.

Nada más empezar la segunda parte, los locales volvieron a marcar gracias a una buena internada de Wilson Manafá, que la dejó atrás para que Marega hiciese el segundo con un potente disparo. La Juventus estaba contra las cuerdas con el 2-0 y debía reaccionar para tener opciones en la vuelta. Pero no estaba siendo la noche de los bianconeros ni de su estrella, Cristiano, que lo pagó con Álvaro Morata y otro compañero tras un mal centro suyo que nadie remató.

Chiesa recortó diferencias pasado el minuto 80

El tiempo se agotaba y el marcador seguía siendo el mismo, pero por suerte para los italianos, al final Chiesa conectó un buen remate a pase de Rabiot para poner el 2-1. Un buen gol del extremo en el 82 para dar alas a los suyos en los últimos minutos de juego. Fue entonces cuando los juventinos lograron irse hacia arriba y Morata llegó a tener la igualada en sus botas, pero Marchesín salvó al Oporto. En el descuento, CR7 pidió penalti muy enfadado, pero el árbitro y el VAR lo desestimaron y la Juve deberá remontar en Turín para pasar a cuartos de final.