Mario Götze es de esos futbolistas que podrían haberlo sido todo y que al final de sus carreras parecen haberse quedado en nada. El alemán estaba llamado a ser una de las grandes estrellas de Alemania y de Europa, pero sus decisiones, las lesiones, una extraña enfermedad y su rendimiento individual le han terminado dejando en la nada más absoluta.

En estos momentos, el héroe de la selección alemana en el Mundial de 2014, es suplente en el Borussia Dortmund y tiene muy complicado tener un papel importante esta temporada. Götze ha ido a menos año a año y ahora mismo parece que su carrera en la élite corre serio peligro. Queda en él muy poco de la joven promesa que maravilló al mundo entero con el Borussia y con Alemania.

En el Dortmund llegó a serlo todo, pero decidió marcharse al Bayern de Múnich y fue ahí cuando empezó a caer en desgracia. La feroz competencia que había en el nuevo equipo de Pep Guardiola no le vino bien y jugó mucho menos de lo esperado. Además, se lesionó cuando por fin estaba empezando a hacerse un hueco en el once. A pesar de eso, fue al Mundial en 2014 con Alemania y terminó siendo el héroe en la final.

Low confió en él y le sacó al campo en el minuto 88 de partido. En la prórroga, Götze respondió a la confianza con un gol que le dio el Mundial a su país ante la Argentina de Leo Messi. Ese podría haber sido su punto de inflexión, pero las lesiones musculares tenían otro plan. Volvió a Múnich después del torneo y no dejó de lesionarse desde el comienzo de ese curso.

Sin confianza, sin minutos y con la sensación de fracaso muy presente, el atacante decidió volver a su casa en el verano de 2016. Regresó al Borussia para intentar reconducir su carrera, pero de momento no lo ha logrado. En 2017 el club comunicó que sufría una enfermedad de origen metabólico que afectaba a su tejido muscular. Esto provocaba que subiese y bajase de peso sin control y que sufriera muchas lesiones musculares.

Se ha quedado sin sitio y sin oportunidades

Estuvo sin jugar desde febrero hasta agosto de 2017. La temporada pasada, Favre intentó recuperarle para la causa y el jugador tuvo muchas oportunidades para demostrar su calidad. Le probaron en la delantera, como siempre, pero no funcionó. El técnico y él mismo decidieron que en la mediapunta o en el mediocampo podría dar más de sí, pero tampoco rindió bien.

Con todos estos problemas, parece que su tiempo en Dortmund ya ha pasado. Esta campaña ha jugado solo 12 minutos en Bundesliga en los cuatro partidos disputados hasta la fecha. Fue en el debut en Liga y salió solo porque los de Favre goleaban al Augsburgo por 5-1. Desde entonces, no ha vuelto a saltar al campo y no parece que ante el Barcelona vaya a hacerlo. Los fichajes de Hazard y Brandt le han cortado el paso aún más si cabe y su futuro es poco esperanzador.