El que fuera delantero del FC Barcelona entre 1998 y 2004, Patric Kluivert volverá a visitar su querido Camp Nou dentro de un par de semanas. Antes de eso, este martes recibirá a los culés en el Parque de los Príncipes como director de fútbol del Paris Saint-Germain, el próximo rival del equipo azulgrana en los octavos de final de la UEFA Champions League 2016-2017.

En declaraciones para "BeIN Sport" el mismo día en conocerse el sorteo, el ex futbolista holandés afirmó que estaba emocionado por volver a verse con el segundo club que más quiere. "Para mí personalmente es un sentimiento muy fuerte. Mi primer club es el Ajax, pero el segundo es el Barça", dijo Patrick.

La profecía de Kluivert y el mes de febrero

Sabedor de que el Barça era el "coco" que les podía tocar a esta altura de la competición, Kluivert explicó que "estando en este grupo sabíamos que nos podía tocar el FC Barcelona y sabemos que en los precedentes, aunque no tuvimos éxitos, hemos jugado bien. Tienen un equipazo, pero hay dos partidos para saber quién sigue en el torneo".

Confiando siempre en Unai Emery y en sus pupilos, Patrick pronosticó que su equipo estaría muy bien para la eliminatoria. Y lo dijo cuando los galos estaban en su peor momento, perdiendo partidos impensables y costándole mucho asimilar los conceptos del técnico de Barakaldo.

Ahora, con el PSG sin perder partido desde el 17 de diciembre, es muy fácil hablar bien de los suyos. Pero en las duras estuvo el director deportivo parisino confiando ciegamente en los suyos.

"La adaptación va bien, la intensidad y la táctica son muy buenas. Los resultados no han sido tan buenos, pero estamos bien, vamos terceros en Ligue 1 (ahora son segundos) y venimos de jugar muy buen partido ante el Niza pese al empate 2-2. Estamos en el buen camino y en febrero hay que estar a tope porque contra el Barça hay que estar al cien por cien. Si no es así, sabemos lo que puede pasar", sostuvo en su día.

Posteriormente, Kluivert confirmó que para estas fechas su equipo estaría apto para el encuentro. Y razón no le faltaba al bueno de Patrick.