El anuncio de la continuidad de Ronald Koeman, confirmado por el presidente Joan Laporta antes del partido entre el Atlético de Madrid y FC Barcelona, dejó sorprendido a más de uno y 'saca' a la luz un punto muy clave: probablemente es más que cierto que el club no puede permitirse el despido del neerlandés y desde las oficinas del Camp Nou tampoco habían 'atado' a un entrenador, porque es algo imposible. Es difícil o imposible creer que Koeman 'se queda' porque el club confía en él, recordando que desde hace semanas han dejado más que claro, directa o indirectamente, que no es así. 

El de Zaandam, en la previa del choque, estaba sentenciado, no es un secreto y el Barça se encontraba en pleno concurso para buscar un entrenador que encajase con el proyecto que Laporta tiene en mente, algo difícil en octubre y mucho más en las condiciones que lo quieren los azulgrana: económico, porque no hay con qué. En definitiva, por las razones que sean, Koeman se ha quedado y firmó la paz con 'Jan', o eso es lo que aparenta. Es un acuerdo, una tregua... ¿Con fecha de caducidad? 

Allí está la cuestión de todo: ¿Hasta cuándo el club tendrá confianza en Koeman? es decir, ¿si ganan todos los partidos de la semana 'clave', después del parón, allí si habrá confianza? ¿Qué pasará si no sobreviven a esos partidos? Recordando que tras el 'break' el Barça sumará tres enfrentamientos claves para el futuro del equipo en Liga y Champions League: visita del Valencia, Dinamo y Real Madrid. Todo en una semana. Sin oportunidad de fallar, como están las cosas. 

Para ese momento, volverá a la acción Sergio Agüero y probablemente Pedri González. Las lesiones han sido la 'excusa' de Koeman para mantenerse a flote y 'ganarse' inesperadamente la confianza del presidente. ¿Eso será suficiente? Tener una nueva alternativa en la ofensiva y que Pedri vuelva a estar al 100% parece una vida extra para el Barça, pero ya con el centrocampista el equipo ha protagonizado humillaciones en esta temporada y Agüero no pinta a ser el jugador de los 20 goles por temporada. Habrá que ver, en cualquier caso. 

Al final del día, Koeman sigue, discutido, sin el apoyo de nadie y con cien mil dudas a su alrededor. Probablemente esté hasta el final de temporada, tal y como pintan las cosas. Laporta tendrá la excusa de que no lo fichó él, pero la responsabilidad de mantenerlo a pesar de que nunca fue de su confianza ni agrado. Todo puede salir medianamente bien o demasiado mal y el tiempo dictará la sentencia del entrenador, pero también de un presidente que le ha seguido el juego de los 'recados' y que ha propiciado que el entorno esté en su contra (¿las declaracaciones de Masip, su asesor?). 

Sigue la crisis, sin soluciones a la vista

Serán dos largas semanas de parón de selecciones. De eso no hay duda. Koeman tendrá que trabajar demasiado para encontrar un punto de equilibrio en el equipo. El 'post-Messi' no puede ser tan gris para los culés, que ni siquieran han demostrado ganas de luchar. Laporta, por su parte, tiene que ser claro: si hay esa 'confianza', el club debe apoyarlo, ir a muerte con él, no mandar ni filtrar mensajes que van en su contra, porque al final del día, Koeman sigue siendo una leyenda del club, el que dio la primera Copa de Europa...

Eso no significa que merezca un "margen de confianza", pero sí que el club sea honesto y, de momento, no lo ha sido porque, si bien Koeman tiene casi que toda la responsabilidad de las fallas del equipo, desde las oficinas no se han hecho las cosas bien, por la herencia nefasta o lo que sea, pero también se ha fallado y esto va más allá de Laporta, el técnico o los asesores del presidente... Todos están dejando al Barça como el peor perjudicado.