En un partido emotivo y de los mejores del Mundial de Qatar, en cuanto a los goles y las emociones, Camerún y Serbio empataron 3-3 y sigue vivos, aunque se complicaron sus opciones de avanzar. Los africanos se adelantaron con un gol de Castelleto, pero los serbios remontaron con los goles de Pavlovic, Sergej y Mitrovic. Aboubakar ejerció de revulsivo saliendo desde el banquillo y consiguió que Camerún empatara gracias a un gol suyo y una asistencia a Choupo-Moting, delantero del Bayern.

Ambas selecciones querían neutralizar el equipo rival y aprovechar sus posibilidades y el equipo serbio tuvo las mejores ocasiones en el comienzo. Mitrovic recibió un balón en el área y tras un perfecto recorte a definió con un zurdazo que se estrelló en el palo, tras superar a Epassy. Este era el primer aviso, pero no el último, apenas cinco minutos después, el propio Mitrovic falló increíblemente un balón claro en la frontal del área pequeña, tras un fallo de la defensa camerunesa.

La selección africana empezó a mostrarse en ataque de manera tímida y con un córner, cedido por un error serbio, acabó consiguiendo el primer gol. Castelleto, en el segundo palo, aprovechó la prolongación de Nkoulou en el primer palo para empujar el balón. Ya abajo en el marcador los balcánicos buscaron el empate y a punto estuvo de costarle caro.

Al filo del descanso Kunde robó un balón a la defensa y se plantó solo ante Vanja Milinkovic Savic, pero el meta consiguió rechazar el primer disparo y el camerunés no pudo apuntar bien en el rebote. Antes de coger el camino de los vestuarios, Serbia dio la vuelta al partido en tres minutos, de los seis que dio el colegiado de prolongación. Pavlovic igualó el partido con un cabezazo perfecto tras un pase de Tadic y dos minutos después, Sergej conectó un potente disparo para remontar el partido. 

Una historia con muchos cambios

La selección de Stojkovic salió con ganas de finiquitar el partido y a los siete minutos, una jugada colectiva, ante la dimisión de toda la defensa camerunesa, acabó en las botas de Mitrovic que esta vez no perdonó. En apenas diez minutos, Serbia pasó de perder 1-0 a ganar con un cómodo 1-3. Con las sensaciones que transmitían ambos equipos, el partido parecía decantado, pero Song se guardaba una sorpresa: Aboubakar.

El delantero llevaba siete minutos en el campo cuando ganó la espalda a la defensa serbia y con una perfecta vaselina superaba a Vanja. Tras la incertidumbre de la revisión del VAR, por un posible fuera de juego, el tanto sube al marcador. Camerún se metía en el partido. El efecto Aboubakar todavía iba a durar un poco más, en concreto tres minutos más. De nuevo el veterano se aprovechó de un balón a la espalda a la defensa, Milenkovic volvía a quedarse enganchado al tirar el fuera de juego, y habilitando a Choupo-Moting lograba que Camerún igualara el partido, en lo que terminaría siendo el resultado definitivo y con ambos equipos sumando su primer punto.