El Chelsea y el FC Barcelona se encontrarán en el duelo de Champions League que determinará el vencedor de la ronda de octavos de final, que obtendrá un billete para los cuartos. Pese a que los azulgranas llegaban con mejores sensaciones al partido, el equipo londinense consiguió arrancar un empate en el duelo de ida y dejar la eliminatoria abierta.
Para dicho partido, Andrés Iniesta necesitaría un milagro para recuperarse a tiempo de la lesión que sufrió ante el Atlético de Madrid. Por otra parte, Philippe Coutinho no puede participar en Champions League por haberlo hecho antes con el Liverpool. Son puertas que se le cierran a Ernesto Valverde, aunque hay otras que se le podrían abrir.
Una de ellas es la de Ousmane Dembélé, que espera ansioso su oportunidad de reivindicarse. El francés deberá competir por dos puestos con André Gomes, Paulinho y Aleix Vidal. El gran bajón de rendimiento del centrocampista brasileño sumado al discreto nivel que están mostrando el portugués y el catalán hacen que Ousmane Dembélé tenga posibilidades reales de partir en el once inicial contra el Chelsea.
Dembélé, el hombre que debe aportar desborde
El extremo francés deberá progresar para asumir el rol que tenía Neymar en el Barça, ya que es el jugador de perfil más parecido de la plantilla azulgrana al crack del PSG. Dembélé tiene regate, tiene velocidad y la capacidad de jugar en las dos bandas. En partidos complicados como el del Chelsea, debe ser él el que ayude a abrir el campo y a separar las líneas defensivas para que Leo Messi pueda maniobrar sin tantos marcadores encima.
La filosofía del equipo con Ousmane Dembélé es la de no correr demasiado. El extremo azulgrana, pese a ser el segundo fichaje más caro de la historia del club, solamente tiene 20 años. Someterle a la presión de tener que ser decisivo desde el primer día es algo que no le ayuda ni a su desarrollo ni a su rendimiento inmediato. Sin embargo, se espera que dé un paso al frente y podría ser contra el Chelsea.