Al igual que Jordi Alba, Luis Suárez estaba apercibido de sanción contra el Girona, y en los minutos finales de partido intentó de todas las maneras posibles ganarse una cartulina amarilla para quedar 'limpio' de tarjetas, cumplir ciclo y perderse el compromiso del próximo jueves contra la UD Las Palmas en Gran Canaria, pudiendo llegar sin problemas al Barcelona-Atlético del 4 de marzo en el Camp Nou.

Por desgracia, Luis Suárez no tuvo la 'fortuna' de recibir la amarilla buscada y bien buscada en el santuario azulgrana. Agarró de las piernas a un jugador rival desde el piso y por poco le hizo caer, derribó a otro contrincante, abrazó con los brazos a otro y protestó incansablemente.

También intentó perder tiempo en un saque de banda, pero se lo pensó mejor por miedo a que se notaran demasiado sus intenciones y le pudiese caer una sanción de LaLiga. El caso es que Luis Suárez lo intentó de todas las formas posibles y, a pesar de todo, no consiguió llamar la atención del árbitro, que ya sabía cuál era la voluntad del charrúa e hizo lo posible para destrozarle los planes.

Jordi Alba sí se ganó una tarjeta amarilla por una tarjeta dura contra un rival cuando éste se le había escapado por velocidad. Se llevó una alegría el de L'Hospitalet, que no podrá jugar contra la UD Las Palmas pero sí lo hará frente al Atlético.

Luis Suárez deberá tener cabeza en Gran Canaria

Al final, el partido terminó y Luis Suárez se marchó con el balón del 'hat-trick', pero sin la cartulina amarilla. Sonriente, bromeando con algunos de sus compañeros y de paso también con el árbitro en un determinado momento. La cuestión es que, si juega el jueves ante Las Palmas, deberá andarse con mucho ojo para no recibir una amonestación que le prive del Barça-Atlético. Tocará tener cabeza.