Ipurúa no sólo puede ser una "ratonera" para el FC Barcelona en cuanto a las dimensiones y a la proximidad de la afición local al campo, sino que también su terreno de juego puede significar problemas para los jugadores azulgranas. Los culés temen el estado del verde para el duelo de este domingo.

Y es que según se ha podido comprobar, entre ellos el delegado Carles Naval, el césped se encuentra muy duro, incluida alguna placa de hielo dadas las fuertes temperaturas que han asolado a la Península Ibérica estos días atrás. Eso hace que el campo se haya quemado y esté muy difícil.

¿Y qué significa eso? Que el riesgo a las lesiones aumentan claramente para ambos equipos. Sorprende dado que en Ipurúa siempre se ha cuidado el terreno de juego y nunca ha mostrado unas condiciones como las actuales, fruto de como se ha mencionado las malas temperaturas.

Unas temperaturas gélidas para el duelo

Ese mal campo, que constató Naval al mediodía de este domingo, no será el único enemigo de Eibar y Barça para el partido correspondiente a la decimonovena jornada de LaLiga 2016-2017. Las frías temperaturas también amenazan con poder alcanzar, a partir de las 20.45 horas, con tres o hasta cuatro grados bajo cero.