En marzo de este mismo año comenzaban las elecciones por la presidencia del FC Barcelona y el futuro de la institución estaba en juego. La escuadra 'azulgrana' pasaba quizá el peor momento en su historia y necesitaba un cambio en la directiva que encarrilara nuevamente el camino. Joan Laporta, con el 54.28% de los votos, resultó electo y aceptó una vez más el reto de volver a traer a Catalunya aquella época dorada que tanto marcó al aficionado 'culé'.
Aunque el trabajo no podía hacerse solo. El club tenía la deuda financiera más grande a corto plazo de cualquier club de Europa, y Laporta necesitaba avalar para poder ejercer. Es aquí donde intercede José Elías, el empresario y propietario de Audax Renovables, quien fue último en firmar el aval necesario para que Joan llegara a la presidencia y no se repitieran las elecciones.
Pero el tiempo no se detiene y las cosas cambian con ello. Elías, quien es socio del Barça desde verano y que prestó su aval por "cumplir una promesa", estaría pensando en dejar de ser avalista por voluntad propia a partir del 31 de enero del año entrante, según informaciones reveladas por Toni Frieros del diario 'SPORT'.
En la víspera del mes de febrero de 2022 vence el vigente aval prestado por José Elías, el cual ha sido prorrogado por dos meses con el beneplácito de LaLiga y del CSD. Esto para dar tiempo a que la nueva Ley del Deporte se publique y deje la obligación de avalar la mínima expresión. De momento, es muy probable que el presidente de Audax Renovables decline formar parte de la Comisión del Espai Barça que se reunirá el próximo jueves.
La promesa a Eduard Romeu
Según el diario 'SPORT', cuando Eduard Romeu entró para ejercer como vicepresidente de Audax Renovables, pidió cuatro cosas a José Elías en retorno: vivir en hotel, ir a trabajar en taxi, un determinado sueldo y una financiación en apoyo a su candidatura a la presidencia del FC Barcelona. Esto último fuera de alcance, pero no impidió que Romeu pudiera formar parte de la junta directiva de la escuadra 'blaugrana'.
Luego de reunirse con Victor Font y Joan Laporta, para ese entonces candidados a la presidencia 'culé', fue con este último con quién alcanzaron un acuerdo de colaboración. José Elías prestó su aval para ayudar a su amigo y compañero Eduard Romeu a cumplir uno de sus sueños, y también para colaborar con la institución a la que siempre ha apoyado dado su barcelonismo.