Se realizará en cuestión de días, u horas, pero la desvinculación de Xavi Hernández del Al Sadd se hará. Los jefes qataríes están absolutamente predispuestos a facilitar la salida de su entrenador y las negociaciones, ya iniciadas, marchan por buen camino. "No habrá problema", señalan a MARCA fuentes qataríes.

Xavi mantiene excelentes relaciones con sus superiores. Al Sadd no se puede quejar del servicio que ha brindado el técnico español. Hernández ha ganado cuatro títulos como jugador y siete como entrenador, desde su llegada en 2015. El pasado martes batió el registro (34) de partidos seguidos sin perder en Liga, un récord histórico en el club, a sólo siete (41) del absoluto de la Liga qatarí, en manos de Al Duhail (41 en 2018).

Cabe recordar que el vínculo Al Sadd-Xavi, que acaba en 2022 tras ser renovado en 2019, es más que contractual. Es afectivo. Trasciende de las cláusulas existentes o no -salida al Barça por un millón de euros-, y sí tiene que ver más con lo personal que con lo profesional.

Incluso, este nuevo contrato entre las tres partes (entrenador y los dos clubes) podría provocar incluso un efecto positivo en el FC Barcelona, ávido de retomar la relación con un país, Qatar, que fue patrocinador de la entidad catalana durante muchos años, pero cuya sintonía, traducida en financiación, se cortó de forma abrupta en tiempos de Bartomeu.

‘Regalo’ para el Barça

El ex presidente del club azulgrana y Qatar se desunieron tras la final de la Champions, ganada por el Barça en 2015. Ambos ya habían firmado un buen acuerdo de patrocinio de la camiseta, pero, tras esa final, Bartomeu quiso reclamar más dinero aprovechando el triplete. Los qataríes no aceptaron y la relación se estropeó permanentemente, hasta ahora. Luego llegaron los japoneses de Rakuten, etc.

Por tanto, Xavi podría servir de nexo en una relación que, bien hecha, podría traerle nuevas vías de financiación a un club que lo necesita. Se cumpliría así un doble objetivo: Xavi estaría donde desea, el Barça, y Qatar se abriría de nuevo al mundo culé, que lo tenía olvidado tras aquello de Bartomeu. Todos contentos.