Ousmane Dembélé ha caído de pie en el Camp Nou. Después de completar 25 buenos minutos el pasado sábado contra el RCD Espanyol y llevarse varias ovaciones del santuario azulgrana, este martes el joven atacante de 20 años volvió a ilusionar a los aficionados culés con su juego vertiginoso, acumulando a defensores rivales y llevándoles literalmente de culo a lo largo del encuentro.

Si bien es cierto que tuvo más incidencia en el primer tiempo que en el segundo, Ousmane Dembélé provocó a lo largo de los 75 minutos que permaneció sobre el césped alguna que otra tarjeta amarilla, muchas faltas a favor del FC Barcelona y puede también que un penalti de Álex Sandro, que el colegiado Skomina no se atrevió a pitar al entender que el jugador de la Juventus había tocado balón.

La cuestión es que Dembélé se ha integrado muy rápidamente en el esquema de juego del FC Barcelona y, por ahora, lo está interpretando con un gran acierto, sabiendo cuando debe desequilibrar y cuándo no, y leyendo los movimientos de sus compañeros de ataque Leo Messi y Luis Suárez, además de su compañero Nelson Semedo, con quien parece entenderse bien.

Dembélé, a seguir progresando en el Barça

Ousmane Dembélé está decidido a luchar al máximo por su sueño de triunfar en el FC Barcelona, y de momento va por el buen camino. Hay que tener en cuenta que sólo tiene 20 años y que le queda mucho por aprender. Naturalmente, todavía no está al nivel de juego de Neymar Jr y tiene que adaptarse también del todo al club y a todo lo que representa.

Con el paso del tiempo, sin embargo, irá ganando protagonismo en un Barça en el que puede encajar a la perfección con su gran capacidad no sólo para jugar en estático, sino también para correr al contragolpe y sortear a jugadores contrarios. Ahora, sólo le queda seguir trabajando.