"No es verdad que pusiéramos a Ansu Fati en venta. Yo creo que al final todo se acaba distorsionando". De esta manera desmintió Joan Laporta la información de 'El Larguero' de la 'Cadena SER' sobre Ansu Fati. El medio aseguró que el club escuchó ofertas por el canterano y buscó venderle por 100 millones de euros. Sin embargo, el presidente dejó claro que eso no fue así y explicó lo que ocurrió en realidad.

"Lo que sí es verdad es que nos dijeron que había una oferta de Fati por cien millones de euros, creo que salió hasta en la prensa. Creo que era el club inglés. Ni recibimos la propuesta ni teníamos a Fati en venta", declaró el máximo mandatario del conjunto barcelonista. El equipo de la Premier League en cuestión es el Manchester United, del que se dijo hace unos meses que ofrecía 100 'kilos' por el atacante.

Pese a las informaciones que salían sobre el interés de los 'red devils' en Ansu y su supuesta oferta de 100 millones el verano pasado, 'Jan' aclaró que no recibieron tal ofrecimiento en el ya pasado mercado. Además, el empresario y abogado dejó muy claro que en caso de que los británicos hubiesen puesto ese dinero encima de la mesa ni siquiera lo hubiese considerado, algo que en 'El Larguero' negaban.

Por todo ello, el presidente admitió que su idea es mantener a todos los grandes talentos de futuro en el Barça pese a la complicada situación económica que vive la entidad desde la pandemia. "Uno de nuestros objetivos es preservar a los jugadores que son ya presente y que tienen un grandísimo futuro. Estamos en una situación complicada, pero intentamos mantener nuestros mejores activos de presente y sobre todo de futuro", señaló.

El barcelonismo puede estar tranquilo

Con estas declaraciones Laporta admite que no negociará por los Ansu, Pedri, Sergiño Dest, Ronald Araújo o Frenkie de Jong, que deben formar parte de la columna vertebral del Barcelona los próximos años. Todos son valores de presente y futuro y pese a la crisis, el mandatario no hará caja con ellos. Por lo tanto, el barcelonismo puede estar tranquilo de cara a los próximos años si el catalán cumple su palabra.