Hace ya varias semanas, el Atlético de Madrid anunció oficialmente el acuerdo alcanzado con el FC Barcelona para que Antoine Griezmann sea 'colchonero' a todos los efectos. La necesidad del club madrileño nacía en el papel de el atacante en el equipo de Simeone, donde se ha ido ganando un rol principal gracias a sus buenas actuaciones. Así pues, después unas duras negociaciones, ambas entidades consiguieron cerrar el trato que compromete al delantero con la escuadra 'rojiblanca' hasta 2026

El convenio pactado con la institución catalana fue sumamente beneficioso para los 'indios'. Pese a que la cláusula de compra del jugador tenía un valor estipulado de 40 millones de euros, el conjunto de la capital consiguió rebajar el precio a la mitad, por lo que, en principio, abonarán la cifra de 18 millones de euros más dos en variables. Estos dos 'kilos' son de cláusulas de fácil cumplimiento. Asimismo, el contrato incluye 4 'kilos' más en variables, aunque estas son muy complicadas de lograrse. Por ello, ambas partes entienden que el pago definitivo será de 20 millones.

Sin embargo, el traspaso del 'principito' al Wanda Metropolitano también fue muy rentable para la entidad barcelonista. Y es que en el contrato del futbolista se encontraba estipulada una cláusula que le haría ingresar al de Macon una cantidad determinada de dinero por mantenerse leal al vínculo pactado entre ambas partes. Este 'loyalty bonus', una especie de fijo encubierto, aparece a partir de la tercera temporada. Es decir, la próxima.

El texto del convenio dice que Griezmann "recibirá un loyalty bonus por importe de siete millones de euros para el caso que siga perteneciendo a la disciplina del club en fecha 30 de junio de 2022", razón por la cual el ya jugador 'colchonero' no ha cobrado esta prima durante la presente campaña. Sin embargo, quedará por ver si pertenecer a la 'disciplina' significa jugar para el Barça o simplemente estar bajo contrato en un club.

El monto total

Independientemente de su situación actual, el bonus por lealtad del campeón del mundo en 2018 también abarcaba la cuarta y la quinta y última campaña (2022-2023 y 2023-2024, respectivamente) a razón de 6,5 millones de euros por cada una de ellas. Así pues, con el traspaso de 'Grizzy' la entidad azulgrana consiguió ahorrarse un total de 20 millones de euros que debía pagar al jugador por mantenerse fiel a la escuadra catalana.