Dicen que el ser humano acostumbra a tropezar dos veces con la misma piedra. Y seguramente es verdad, pero el FC Barcelona no quiso que ese refrán se hiciera realidad este sábado en Getafe. Porque los azulgrana, conscientes que antaño perdieron la Liga por dejarse puntos en campos 'fáciles', pelearon hasta el final para revertir un resultado adverso. 

Y lo lograron, sumando una victoria que les permite seguir en lo más alto de la tabla. Destacaba Valverde en rueda de prensa el espíritu del equipo, que en ningún momento perdió los nervios y supo tener la paciencia necesaria para encontrar los huecos oportunos. Paulinho y Denis Suárez culminaron la remontada.

Este triunfo, en el mes de septiembre, no se valora seguramente en su justa medida. Porque queda todavía un mundo y casi nadie le hubiera dado importancia a un empate. Pero estos son los tipos de partidos que, cuando vayan pasando los meses, permitirán ganar -o no- la Liga. 

Por ejemplo, hay que mirar al Madrid, que ya se ha dejado cuatro puntos ¡y jugando en casa! Dos empates que ahora son subsanables, pero que le obligan a no fallar demasiado en las próximas semanas o el Barça podría aumentar la renta de forma ostensible. Y ya se sabe que los grandes tienen pocos baches...

Saber reaccionar

Ante el club azulón vimos una nueva virtud del Barça de Valverde: sabe remontar un marcador adverso. Sí, un 1-0 y contra el Getafe, pero nada es sencillo en el actual mundo del fútbol, donde el nivel medio sigue aumentando a pasos agigantados. Y es que el arte de remontar no entiende de suerte. La persistencia es una virtud e incorporarla a unos mecanismos colectivos se antoja fundamental para el futuro.