El FC Barcelona desea llevar a cabo varios fichajes importantes para reforzar la plantilla de la que dispondrá Ernesto Valverde de cara a la próxima temporada. Para que ello suceda, la dirección deportiva debe liberar masa salarial y debe conseguir ingresos por los traspasos de varios de los jugadores del equipo.

En este sentido, la capacidad de negociación de la cúpula del club será clave para obtener cantidades importantes por las salidas de varios jugadores. En este sentido, el plan del FC Barcelona está cobrando fuerza y está definiendo a los jugadores que podrían salir dejando un buen montante en la caja de la entidad culé.

El último en sumarse a esa lista de jugadores en los que el club está pensando en vender es Paulinho Bezerra. El centrocampista brasileño llegó procedente de la Superliga China -a cambio de 40 millones de euros- y ahora le quiere repatriar por 50. El jugador aceptaría volver y el Barça obtendría 10 millones de beneficio más la amortización por un jugador que ha sido importante.

El segundo en la lista de traspasos es Yerry Mina, al que se fichó el pasado mes de enero por 11,8 millones de euros pero que se ha revalorizado de manera tremenda tras su extraordinario papel en el Mundial en Rusia. Se habla de una oferta de 30 millones de euros procedente del Fenerbahçe turco, lo que reportaría un beneficio de 18,2 'kilos'.

El tercer jugador con cartel que puede salir es Rafinha Alcántara. El centrocampista hispanobrasileño ha tenido un gran papel en su cesión al Inter de Milán y ahora se trata de un futbolista muy bien valorado en la Serie A italiana. El FC Barcelona espera sacar otros 30 millones de euros por él, teniendo en cuenta que el Inter no pagará los 35 pactados en la opción de compra.

André Gomes, un caso aparte

En el apartado de las ventas, André Gomes rompe el molde. El centrocampista portugués llegó procedente del Valencia como un crack y las condiciones económicas de su contrato así lo reflejan. Unas condiciones económicas que ahora resultan un hándicap de cara a su salida, ya pese a que se considera prioritaria, no se han encontrado equipos dispuestos a pagar la alta ficha de un jugador que lleva dos temporadas sin brillar.