En un fútbol cada vez más ligado al aceptar dinero por encima del amor al propio deporte o a un club en particular, Sergio Ramos ha decidido ser uno de los pocos que ha optado por la segunda opción. El canterano del Sevilla ha aceptado un contrato de una temporada para regresar al equipo de Nervión 18 años después de su salida al Real Madrid.

Cuando todo parecía listo para su anuncio como refuerzo del Al-Ittihad, donde juega su amigo Karim Benzema, el zaguero recibió la llamada de su primer club, el de su ciudad natal, y deshizo todo. La negociación se habría dado en tiempo récord este mismo domingo y ya este lunes el equipo sevillista hizo el anuncio oficial por el fichaje del defensor de 37 años.

Sergio Ramos, una excepción en el actual mercado

Respecto a las condiciones del acuerdo, 'Marca' ha avanzado que se trata de un contrato de un año -con posible 1+1- con un salario 'bajo' y las pruebas médicas superadas este mismo lunes. Así, se abre una nueva etapa para Sergio, quien llegará para liderar la defensa del Sevilla después que Mendilibar había pedido un defensor y seguramente pocos mejores que el campeón del mundo en 2010.

De esta manera se confirma el rechazo de Ramos al dinero del fútbol árabe, así como ya había ocurrido con el Galatasaray en Turquía. El equipo otomano esperaba poder convencer al zaguero con un contrato por dos temporadas, mejorando las condiciones que el propio jugador había rechazado por parte del Besiktas, pero el volver a casa parece que ha sido más interesante para Sergio.

Un camino que seguirá ampliándose en Sevilla

El defensor campeón de Europa con el Madrid regresará después que Joaquín Caparrós le permitiera debutar en el primer equipo del Sevilla en un partido en Riazor, el 1 de febrero de 2004. Esa temporada la completó con un balance de siete partidos ligueros, acabando la competición como titular. Ya en la 2004/05, es un fijo para Caparrós, disputando 31 partidos en Primera y anotando dos goles y ya termina marchándose el último día del mercado de fichajes de verano de 2005 al club madridista por 27 millones de euros, irónicamente la única cifra que ha sumado por concepto de traspaso en toda su carrera.