Después de al fin acordar su desvinculación con el FC Barcelona, Martin Braithwaite ha dejado el Camp Nou por la puerta de atrás. Sin contar para Xavi desde el pasado mes de mayo, el jugador no puso fácil su salida durante todo el verano, al estar convencido que podría cambiar la opinión del cuerpo técnico, y después, de querer cobrar sus dos años de sueldo restante para abandonar al club culé. 

Toda esta novela vivida por el Barça con el delantero danés probablemente se pueda ver como un 'pago' de karma después de la mala operación que significó desde el principio el fichaje de Braithwaite. Aunque acometida por la anterior Junta Directiva, encabezada por Bartomeu, los culés ficharon a sobreprecio al entonces futbolista del Leganés, después de recibir la aprobación de LaLiga en febrero de de 2020 tras una lesión de larga duración de Ousmane Dembélé. 

El Barça pagó 18 millones de euros por el futbolista, que tenía en aquel momento un valor de solo 9 'kilos', y además le firmó un contrato hasta 2024, estando a simple vista que se trataba de un fichaje a muy corto plazo. El jugador no era de las características que suelen llegar a Can Barça y tenía por delante en ese momento aún a Luis Suárez y Griezmann. 

Con una ficha de dos millones por temporada, Joan Laporta y la nueva Junta debió cargar con una mala operación, que además nunca debió haberse ejecutado. Ni con Ronald Koeman ni con Xavi, los técnicos que lo tuvieron más tiempo, nunca pudo encontrar sitio fijo en el once, ni adaptarse al fútbol del Barça por sus claras fallas en juego de toque y posición.

Resumen de la 'tragedia'

Braithwaite se marcha del Camp Nou en este último día de mercado después de solo cinco goles en Liga en dos años y medio, otro par en Copa y tres en Champions, dos de ellos en el mismo partido ante el Dinamo Kyev en noviembre de 2020. Después de los 18 millones de traspaso, el futbolista también se marcha con más de 3 millones de sueldo, que fue el acuerdo que alcanzó para rescindir su contrato que terminaba hasta 2024.