Quedan diez días para el cierre del mercado y el tiempo corre en contra del Barça, que a estas alturas todavía continúa negociando la llegada de varios refuerzos para la plantilla de Ernesto Valverde. Además, en el caso más optimista de que cuajaran todas sus operaciones, los catalanes deberían tener en cuenta cuántos de sus fichajes son extracomunitarios.

La historia en LaLiga es la de cada temporada, cada uno de los equipos miembros sólo podrá registrar a tres futbolistas con pasaporte de fuera de la Unión Europea (UE). En el caso del primer equipo azulgrana, Paulinho, Marlon y Douglas ocupan estas plazas, aunque con el lateral buscando una salida y el central sin la confianza del entrenador, el ex del Guangzhou podría quedarse solo.

Volviendo a la lista de posibles, el Barça sigue insistiendo para fichar a Philippe Coutinho, otro brasileño, y contempla la llegada de Yerry Mina, un colombiano, por lo que en caso de confirmarse, los tres cupos estarían de nuevo cubiertos. Sin embargo, hay que tener muy en cuenta los futuros objetivos culés, puesto que tanto a las órdenes de Valverde, como a las de Gerard López –el técnico del filial- no habría cabida para más registros.

Dos dudas casi resueltas

En lo referente al primer equipo, había dudas sobre la situación de dos jugadores de fuera de la UE, como son Luis Suárez, uruguayo, y un centrocampista casi atado por el Barça, Jean Michaël Seri, que posee nacionalidad marfileña. En este sentido, el pasaporte italiano de Sofia Balbi, esposa del delantero, haría contar al de Salto como comunitario, ya que se beneficiaría de su relación matrimonial.

Además, el todavía jugador del Niza se beneficiará del Tratado de Cotonu, por el que los futbolistas africanos pueden jugar como comunitarios a pesar de no estar contemplados como miembros de la UE. Si se cierran todas las llegadas al Camp Nou, de momento no parece haber problemas.