Parece que las altas y las bajas en el Barça B no cesan ni han cesado desde que el pasado cuatro de enero se abriese el mercado de fichajes y se acabase la sanción FIFA que ha tenido en jaque y parado a todos los equipos del FC Barcelona, desde el primer equipo hasta el prebenjamín. Una situación que ha afectado especialmente a un filial azulgrana que tras descender de Segunda División con una desastrosa temporada, no ha podido hasta ahora reestructurar el equipo y acabar con problemáticas y vicios que han traído de cabeza a la secretaría deportiva desde hace tiempo.

La revolución ya se inició el pasado verano con alguna salida como la del capitán Patric o la de jugadores que acababan su tiempo de formación en el filial y no tenían sitio en el primer equipo como Adama. Junto a estos, llegó primero el joven guardameta Jokin Ezkieta y posteriormente el delantero del Almería Dani Romera, ambos sin poder jugar ni estar inscritos hasta este mes de enero.

Tras abrirse el mercado de invierno, los azulgranas presentaron de una tacada a otros seis refuerzos de los que se cayó finalmente el delantero Sergi Guardiola, tras sus desafortunadas palabras escritas en su cuenta de Twitter. Llegaron Moisés, Fali, Xemi, Robert Gonçalvez y el delantero Alberto Perea, este último todavía sin ficha ya que espera la salida de varios de los jugadores del segundo equipo.

Y es que claro tras tantas llegadas, falta que se acaben por concretar todas las salidas. El cambio de Pol Calvet, que se ha ido al Depor, no ha supuesto ningún cambio en cuanto a fichas ya que se encontraba sin la suya debido a que se encontraba lesionado desde antes de comenzar la temporada. El despido de Bagnack y la rescisión del contrato de Aitor Cantalapiedra, fichado por el Villarreal B, han ayudado a abrir huecos, pero todavía faltan más. Ondoa se ha ido al Nàstic y Alejandro Grimaldo ha acabado fichando por el Benfica, un secreto a voces desde hace meses. Campins se irá cedido y se espera que el portero lesionado José Aurelio Suárez acabe por firmar la baja federativa debido a que todavía le queda tiempo para recuperarse de su lesión.

Todas esas salidas ayudarán a inscribir a Perea, a Xemi y, al que esperan sea nuevo fichaje del equipo, el futbolista del Tondela portugués, Salva Chamorro. Con todo ello y a expensas de que no se produzca ninguna nueva llegada el renovado equipo de Gerard López trataría de salir a competir para en un primer momento, y a diferencia de lo que se esperaba a comienzo de temporada, intentar no descender del grupo III de la Segunda División B. Sólo un milagro haría que pudiesen alcanzar el cuarto puesto que da derecho a disputar los difíciles playoff de ascenso. Pero eso, por ahora, está lejos del objetivo real del equipo.