El centro del campo del FC Barcelona tiene una tremenda calidad, pero lo cierto es que dos de sus piezas clave, Sergio Busquets e Ivan Rakitic, superan los 30 años de edad. Es por ello que en la secretaría técnica del club buscan desde hace meses jugadores que puedan dar el relevo generacional a ambos.

Los primeros pasos se dieron fichando a Philippe Coutinho y a Arthur Melo, dos centrocampistas de características muy distintas pero ambos con una delicadeza especial para el toque. No obstante, ahora también se quiere fichar a un centrocampista más versátil, que pueda aportar más músculo sin descuidar la llegada y la capacidad de pase.

Adrien Rabiot es uno de los jugadores que mejor encaja en este perfil, así como una oportunidad de mercado única: termina contrato con el Paris Saint-Germain el próximo mes de junio y ha rechazado todas las propuestas del club parisino para ampliar su vinculación para más años. Todo ello quiere decir que quedaría libre el verano que viene.

La situación abre dos escenarios posibles: el primero es que el jugador siga negándose a renovar su contrato y que en verano quede libre para firmar con el club que más le apetezca; el segundo es que el Paris Saint-Germain acceda a vender al futbolista en enero a un precio reducido para poder sacar de él un mínimo beneficio económico.

Si se da este segundo escenario, el FC Barcelona atacará su fichaje sin dudarlo. La oportunidad de llevarse a una estrella de la magnitud de Rabiot a un precio asequible sería un negocio parecido al que el Real Madrid cerró con Thibaut Courtois, fichándolo procedente del Chelsea por 40 millones de euros. Una cifra parecida podría hacer salir a Rabiot en enero.

Pase lo que pase, Rabiot no llegará gratis

Si el FC Barcelona llega a un acuerdo con Rabiot y el Paris Saint-Germain para que el jugador aterrice en enero, el club catalán deberá pagar traspaso. En caso de que el mediocentro llegue con la carta de libertad debajo del brazo, exigirá una suculenta prima de traspaso que llegaría a los 15 millones de euros.