Tras decir adiós a Zinedine Zidane y Cristiano Ronaldo hace unos meses, el Real Madrid ha reaccionado a una temporada en blanco, y ha reclamado la ayuda del francés. La salida de los dos referentes del Santiago Bernabéu dejó la nave 'merengue' a la deriva, y ni Julen Lopetegui ni Santiago Solari lograron un cambio de rumbo que acercara al equipo a la lucha por los títulos. Ahora, toca acelerar en busca de soluciones.

La crisis que se ha instalado en la capital ha supuesto una advertencia para Florentino Pérez, que ha tomado una medida que protege al club pero también a sí mismo. El presidente está siendo señalado por una planificación deportiva defectuosa, y ha reclutado al entrenador que más éxitos le ha dado en los últimos tiempos con el objetivo de formar un proyecto que recupere la gloria perdida en la capital.

Eso significa que el marsellés tendrá que trabajar duro en la renovación de la plantilla, en la que, si no es en un solo mercado, a lo sumo en un par de veranos se producirá una reforma en profundidad. Habrá bajas de mucho nivel y también incorporaciones 'galácticas', porque en momentos de duda, el dirigente sabe que la mejor respuesta es ilusionar con los fichajes.

Y con Zidane de nuevo en el banquillo, los blancos tienen a dos cracks a tiro, que se han dejado querer en un pasado reciente. Si logra superar el bloqueo de la FIFA al Chelsea, Eden Hazard podrá mudarse al club de sus sueños y ponerse a las órdenes de un ex jugador que fue su ídolo desde niño, pero además, se abre la puerta a un deseo que tiene en vilo a medio mundo.

Con una figura tan importante en la historia del fútbol galo, no son pocos los que afirman que se extiende una vía de comunicación con Kylian Mbappé, que podría atender a las peticiones de la entidad si tiene un aliciente como el que supone 'Zizou'. Una estrella, tanto en su época de futbolistas como en esta nueva etapa, que allanaría su camino hacia el Bernabéu.

Pero si hay algo que no está nada claro, además del interés del de Bondy, es otra apuesta que ahora podría quedar vetada, que es el regreso de James Rodríguez tras su cesión al Bayern de Múnich. Los alemanes pretendían abandonar su opción de compra porque ven al colombiano con ganas de volver, pero ahora se encontraría con el preparador que le hizo reclamar un traspaso para poder buscar minutos y sentirse importante. Es una de las primeros conflictos que deberá solucionar.

Zidane tiene mucho que decir en la planificación del Real Madrid

El caso James, eso sí, no es el único con el que deberá lidiar Zidane, que ha provocado que varios jugadores vayan al alza y otros a la baja sólo con el simple anuncio de su retorno. Lo que por un lado son penas para Gareth Bale, Dani Ceballos o Marcos Llorente, son alegrías para Isco o Marcelo, con varias cuentas pendientes de cara a la próxima ventana estival.