La temporada 2018-19 ha acabado mal para el FC Barcelona, que lo tenía todo de cara para el triplete y se acabó dejando dos títulos. Los catalanes se apuntaron la Supercopa de España y también conquistaron LaLiga, pero dos noches fatídicas les apartaron de la Champions y la Copa del Rey, en las que Liverpool y Valencia dictaron sentencia y les dejaron envueltos en dudas.

Cuesta aceptarlo por el clima de decepción que se respira en la Ciudad Condal, pero el año no ha sido desastroso. Es cierto que en el Camp Nou la exigencia es máxima y, como reconocía Gerard Piqué tras la derrota contra los 'che', existe la obligación de ganar todas las competiciones en juego, pero hay que valorar también el rendimiento de los hombres de Ernesto Valverde en todos estos meses.

En las grandes ligas europeas, sólo Bayern de Múnich y Manchester City han sumado menos derrotas que los azulgrana, ya que los bávaros han dejado el listón en apenas cinco en sus 49 compromisos oficiales y los 'sky blues' se plantaron en seis en los 61 enfrentamientos disputados. Por su parte, los culés han cosechado siete en 60 partidos, las mismas que Liverpool o Borussia Dortmund pero con más encuentros a sus espaldas.

El balance de conquistas, pese a todo, sonríe claramente a los ingleses, que han sabido seleccionar mejor sus tropiezos y han hecho pleno en las competiciones nacionales. Community Shield, Premier League, FA Cup y Carabao Cup lucirán en las vitrinas del Etihad Stadium, mientras que el Allianz Arena se quedó con la Supercopa y Copa de Alemania y la Bundesliga y en el Estadi alcanzaron Supercopa de España y LaLiga.

Como sucedió en la pasada campaña, dos jornadas para olvidar acabaron lastrando seriamente al Barça, al que en Anfield se le aparecieron de nuevo todos los fantasmas que le derrumbaron en Roma. En aquella ocasión el disgusto quedó amortiguado por una victoria incontestable en la final copera contra el Sevilla, pero esta vez los lesionados y un bajón deportivo y anímico no permitieron levantarse a la plantilla.

El Barça debe mejorar, pero sin hacer locuras

Haciendo balance de lo ocurrido esta temporada, el Barça debe buscar soluciones para mejorar, pero sin cometer ninguna locura. Si bien es cierto que se ha fallado en el cumplimiento de varios objetivos clave, también lo es que se han levantado dos de los cuatro trofeos posibles y se ha añadido una semifinal y una final, lo que debe servir para mantener la coherencia y trabajar en positivo,si hacer movimientos arriesgados. Lo último que necesita el Camp Nou es una revolución.