Una de las noticias más sorprendentes de los últimos días ha sido la destitución de Julian Nagelsmann como entrenador del Bayern de Múnich. Con el parón de selecciones en marcha, el equipo bávaro dio a conocer que había sido apartado del equipo y seguiría cobrando su salario hasta que consiga un nuevo equipo y que su sucesor será Thomas Tuchel.

Sin embargo, pese a que el club dio a conocer que se trataba de motivos deportivos en función de los resultados obtenidos en la presente temporada hasta la fecha (siendo segundos en la Bundesliga por detrás del Borussia Dortmund), recientemente ha trascendido que varios jugadores de la plantilla habían estado detrás de una suerte de 'conspiración' para salir del técnico.

Los 'culpables' de la salida de Nagelsmann

De acuerdo con el diario 'Bild', media docena de futbolistas de la plantilla habrían estado detrás de una serie de movimientos que derivarían en la destitución del míster. Estos serían Serge Gnabry, Sadio Mané, Jamal Musiala, Manuel Neuer, Leroy Sané e incluso el recientemente incorporado como cedido por el Manchester City, Joao Cancelo.

De hecho, el medio germano advierte que podría haber una especie de 'cisma' en el vestuario muniqués entre este y otro bando de jugadores con mayor jerarquía en el equipo (salvo en el caso del portero), como Leon Goretzka, Thomas Müller o Joshua Kimmich, en medio de un conflicto que habría llegado en un momento crítico de la temporada.

Tuchel, ¿pacificador?

En tal sentido, el entrenador alemán, con experiencia en clubes como el Borussia Dortmund, París Saint-Germain y Chelsea, con el que conquistó la Champions League, sería el encargado no solo de introducir mejoras en el funcionamiento colectivo del equipo en función de mejores resultados, sino también de poner orden en un vestuario dividido, con una eliminatoria de vital trascendencia en el torneo frente al Manchester City.