El mercado de fichajes trajo una sorpresa al FC Barcelona en febrero, cuando Martin Braithwaite se incorporó al primer equipo. El de Esbjerg se convirtió en el 'parche' elegido para cubrir a los lesionados Luis Suárez y Ousmane Dembélé, pero tras dejar buenas sensaciones en sus primeros compromisos en LaLiga, se vio obligado a parar por una crisis del coronavirus que se tradujo en varios meses de confinamiento.

Con los culés de vuelta al trabajo, se acerca un momento clave para el futuro del danés, que quiere ser algo más que un temporero. En principio, los responsables deportivos le valoraron como una apuesta de corto recorrido. No se confirmó públicamente, pero la intención es aprovecharle durante un tiempo y después buscar una venta por los mismos 20 millones de euros que costó. Pero él no comparte esa visión, y aunque no alza la voz, está dispuesto a hablar sobre el terreno de juego para demostrar que su calidad vale un sitio en la plantilla.

La oportunidad de su vida pasa por algo más de un mes en el que tendrá 11 partidos por disputar. Al dar de baja a Dembélé y ocupar su ficha, sólo podrá participar en el campeonato de la regularidad, y no estará habilitado para la Champions League. RCD Mallorca, Leganés, Sevilla, Athletic Club, Celta de Vigo, Atlético de Madrid, Villarreal, RCD Espanyol, Real Valladolid, Osasuna y Deportivo Alavés serán sus adversarios.

Con la recuperación de Suárez, el escandinavo parece haber perdido opciones, pero al contrario, será más importante que nunca. La concentración del calendario hace que la teórica titularidad de Leo Messi, el uruguayo y Antoine Griezmann pase a un segundo plano. Quique Setién deberá estar muy hábil con las rotaciones y ahí es donde el recién llegado y Ansu Fati deben brillar. Con tres partidos por semana se difumina la línea entre el once y el banquillo y cualquier esfuerzo es bienvenido, sobre todo si se traduce en goles y asistencias.

De momento, Braithwaite no ha estrenado sus estadísticas como azulgrana, pero sus primeros pasos fueron prometedores. Le bastaron 18 minutos ante el Eibar, 21 contra el Real Madrid y 89 frente a la Real Sociedad para cambiar las risas y las dudas por cierta ilusión con su llegada. Su carta de presentación ofreció verticalidad, sacrificio y una buena conexión con las estrellas, y ha llegado la hora de pasar el examen. El ex del Toulouse está listo para mostrar a los aficionados que además de Lautaro Martínez y Neymar, él debe ser un objetivo para 2021.

Larsson es la mejor referencia para Braithwaite

Hace muchos años que el Barça busca al nuevo Henrik Larsson, y Braithwaite tiene en él a su mejor referencia. El sueco llegó del Celtic sin hacer mucho ruido, y prácticamente como un 'tapado' supo ser de mucha utilidad a un conjunto que brilló en la lucha por los títulos. Tras dos campañas en la Ciudad Condal, el de Helsingborg regresó a su país con el aval de haber triunfado y con dos ligas, una Champions y una Supercopa de España en su palmarés.