Nuevo golpe en la liga de Arabia Saudí para el Al Nassr y para Cristiano Ronaldo. El equipo liderado por el delantero portugués cayó 2-0 ante el Al-Hilal con un doblete de Ighalo y se quedó a tres puntos del equipo que ocupa la primera plaza, el Al-Ittihad FC, teniendo estos además un partido menos y mejor diferencia de goles y faltando cada vez menos para el final del curso. 

El delantero logró marcar un tanto en el segundo tiempo, pero fue anulado por fuera de juego y todo terminaría destacando para el luso por el lado negativo. En la primera mitad fue protagonista de una jugada en la que pudo marcharse expulsado tras sujetar del cuello a un rival en medio de una disputa por el balón, en la cual se le pudo ver visiblemente frustrado.

Dos acciones que han dado la vuelta al mundo

El problema para CR7 es que ahí no quedó la situación. Una vez pitó el final el árbitro, Cristiano se marchaba enfadado a los vestuarios y varios aficionados gritaban "Messi, Messi", algo que ya se ha convertido en habitual durante su etapa en Arabia. El portugués respondió a los hinchas con un feo gesto tocándose la entrepierna y encendiendo la polémica dentro del país asiático, en el que ya incluso piden su deportación.

Y es que la abogada Nouf bin Ahmed escribió en Twitter que presentará una denuncia a la Fiscalía saudí contra Cristiano, al que acusó de cometer "un delito de indecencia pública". "Se considera un delito de deshonra pública y es uno de los delitos que supone el arresto y la deportación si es cometido por un extranjero", indicó la abogada especialista en Derecho Internacional, que se hizo eco del vídeo del jugador portugués.

Un presente que no es demasiado esperanzador

Además de este problema entre Cristiano y parte de los aficionados y ciudadanos de Arabia Saudí, su club tampoco atraviesa un buen momento. Ya hace pocos días el propio Al Nassr comunicó el despido del que era su técnico, el francés Rudi Garcia, que estaba en el puesto recién desde julio de 2022 y no ha podido terminar la temporada.