Después de la lesionarse en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe y realizar un viaje relámpago a Finlandia para operarse, Ousmane Dembélé ya ha vuelto a casa. Para el delantero los últimos días han pasado a toda prisa, pero ahora toca armarse de paciencia y empezar una fase más lenta de su recuperación.

En primer lugar, el jugador se enfrenta a tres semanas con la pierna inmovilizada, en los que deberá guardar reposo absoluto y esperar aproximadamente diez días antes de empezar con cualquier tipo de actividad. Una vez baje la inflamación y empiece a cicatrizarse la herida tras la operación, entonces sí empezará una terapía con frío y unos mínimos ejercicios de movilidad.

Esta es una de las etapas más importantes en su rehabilitación, por lo que será habitual la presencia de los servicios médicos azulgrana para controlar y guiar a Dembélé en el proceso. Cuando supere este primer escalón, empezará con algunas sesiones de electroterapia por parte de un fisioterapeuta, y se le podrá ver en algunas sesiones en la Ciudad Deportiva del Barça. De momento, eso sí le toca esperar.

Recortando plazos

A pesar de que tanto los sanitarios como el Barça han pedido paciencia a Ousmane Dembélé para que no precipite la recuperación de una lesión que puede ser complicada, el futbolista tiene la intención de recortar unos plazos que apuntarían a final de año. Según indican algunas informaciones, como el diario 'Sport', el delantero se habría marcado el Clásico contra el Real Madrid del 23 de diciembre como fecha clave para su reaparición. Habrá que ver si llega para el Santiago Bernabéu.