Joan Laporta analizó ampliamente en rueda de prensa lo ocurrido el pasado jueves ante el Eintracht Frankfurt, con la presencia de más de 30.000 aficionados alemanes en el Camp Nou. Después de eso, el presidente del FC Barcelona también dedicó su tiempo para mostrar su descontento con el trabajo arbitral y algunas situaciones vividas esta temporada en la liga española.

Esta pasada jornada, el Real Madrid vio como le perdonaban la expulsión de Eduardo Camavinga en la primera parte en el Pizjuán ante el Sevilla. Con 2-0 abajo en el marcador, el francés tuvo que haberse ido a la calle por segunda amarilla. Por ello, el presidente del conjunto catalán declaró que le habría gustado ser más contundente con sus opinión sobre el arbitraje, pero que no lo hizo para no ir de "víctima". "Parecería que voy de víctima, algún día ya hablaremos, hoy no es el día", declaró.

De igual manera, Laporta si dejó varios dardos para "los que son responsables de este asunto", refiriéndose al arbitraje del fútbol español. "Espero que hagan todo lo posible para que se recupere lo que debe ser, una objetividad, y no situaciones muy obvias que no se pueden seguir produciendo porque desvirtúan la competición", apuntó.

El barcelonismo considera que además de la reciente no expulsión de Camavinga, no hubo los mismos criterios en los tres penaltis pitados a favor del Madrid ante el Celta o los tres en contra el Barça ante el Levante en la jornada 31, por nombrar los casos más recientes de polémicas ligueras. La afición, el club y los jugadores se están empezando a sentir desprotegidos y parece que la entidad ha salido al paso para defenderse.

Laporta no da por perdida LaLiga

Además, Laporta no descartó aún ganar la Liga, aunque reconoció que tras la derrota ante el Cádiz, las opciones son muy pequeñas. "Hay que ganar estas siete finales y mientras existan opciones matemáticas de ganar el campeonato, seguiremos luchando. Hay que jugar la Champions League el año que viene", finalizó el presidente.