Hace dos años, el FC Barcelona sucumbió ante la Real Sociedad como tantas otras veces a lo largo de la historia en los partidos disputados en Anoeta. En esa ocasión, Mikel Oyarzábal marcaba, a los cinco minutos de juego, un gol que serviría para que los donostiarras se llevasen los tres puntos y para que él se afianzara en el equipo.

En una entrevista para Mundo Deportivo, le preguntaron si ese tanto fue su primer momento de gloria. "Sí, junto a mi primer gol ante el Espanyol. Son momentos que se quedan grabados para siempre. Son sensaciones únicas que ves desde fuera cuando eres un niño, y luego tienes la suerte de poder vivirlos. Si se repite, bienvenido sea, pero lo que queremos es ganar", respondió.

Dos años después, llega como un jugador más maduro y como estrella de la Real Sociedad: "Acababa de llegar. No llevaba ni cuatro meses jugando en Primera. Ahora es una situación diferente, pero yo la asumo con tranquilidad. El fútbol es así y hay que asimilar las cosas como vienen. Sigo siendo el mismo. Te cambia todo lo que es el fútbol porque es un deporte que supone mucho en esta vida y de cara al público. Obviamente te cambia, pero, personalmente, tanto mis amigos y mi familia saben cómo soy, me conocen y voy a seguir siendo el mismo siempre".

Sin embargo, ante el FC Barcelona, para él no es importante marcar, sino que el equipo pueda sacar algo positivo y, si es la victoria, mejor: "Firmo la victoria. Me da igual si es con un gol mío, de un compañero, en propia puerta o de rebote. Lo que queremos es ganar, sumar los tres puntos, que sea un día especial e inolvidable".

Además, no quiere utilizar las múltiples lesiones que hay en la plantilla como excusa frente al Barça: "Excusas se pueden buscar al día siguiente, pero estamos los que estamos. Ya sabemos los que vamos a estar el fin de semana. Los que no están es porque no pueden, no porque no quieren. Vamos a intentar hacerlo lo mejor posible los que estemos".

El partido ante el Barça, un partido bonito

Oyarzábal reconoció la importancia del partido tanto por el rival como por la despedida a Agirretxe: "Más que un partido especial, es un partido bonito. Como la gente, nosotros estamos esperando el nuevo campo durante mucho tiempo, y al final se va dar y estamos con ganas de que llegue ese día. Además está el homenaje a Agirretxe. Va a tener un sabor agridulce. Es el día de su despedida, el día que se va a marchar, pero como dijo él, está tranquilo y está seguro de la decisión que ha tomado".