El futuro de la Segunda División española sigue en el aire, porque aún no se ha aclarado el jaleo provocado por la crisis del coronavirus. A estas alturas está claro que fue un error mayúsculo suspender sólo el encuentro entre Deportivo de la Coruña y Fuenlabrada por los positivos del conjunto madrileño, porque la última jornada se disputó sin un equipo que se estaba jugando la salvación y sin otro que peleaba por una plaza de play-off. Muchos han alzado la voz proponiendo soluciones que se ajusten a sus intereses, pero aún no hay acuerdo y el tiempo juega en contra.

La sorpresa ha saltado este lunes con un comunicado oficial del RCD Espanyol, que ha solicitado anular los descensos en LaLiga. Los catalanes son el primer club de Primera en pronunciarse sobre este delicado asunto, ya que aterrizan, precisamente, en la categoría de plata para la temporada 2020-21. En los últimos meses no encontraron soluciones a su propia crisis y cayeron en el pozo junto a RCD Mallorca y Leganés.

Los 'pericos' argumentan que hay diversos factores que han provocado "situaciones irremediablemente injustas", que han afectado en especial al terreno deportivo. Aunque no les afectó directamente, mencionan el enfrentamiento de Riazor; pero también la ausencia de público en los estadios porque "jugábamos contra cinco rivales directos en la lucha por la permanencia"; y la afectación de aquellas plantillas que se vieron golpeadas por la COVID-19, "con las consiguientes afectaciones que deja la enfermedad durante muchas semanas".

La entidad espanyolista señala que el impacto económico de la pérdida de categoría es una amenaza seria para los implicados, y una cuestión que preocupa notablemente a la patronal. En este sentido, reclama que no "se castigue o penalice doblemente" a aquellos que cayeron en la zona roja, pero insta a buscar vías alternativas porque a la vez, no desea que se invalide a los campeones, ascendidos o clasificados para las competiciones europeas. "Puede llegar a ser comprensible que se premie directamente una serie de situaciones", explica.

Su escrito ha sido muy comentado y ha desatado reacciones de todo tipo. Pese a que existen sectores que comparten su razonamiento, la mayoría ha opinado que la directiva está intentando ganar en los despachos aquello que se perdió sobre el césped. Si bien es cierto que la disputa se mantiene en Segunda, hay cierta justificación en las protestas de estos clubes por su implicación directa en el caso, mientras que la escuadra blanquiazul no hizo sus deberes y quiere evitar alejarse del fútbol de élite por primera vez en 27 años.

El comunicado del Espanyol sobre los descensos en LaLiga

"El pasado mes de abril, en plena pandemia, todos los clubes decidimos tratar de reanudar la competición para salvar, al menos, gran parte de los ingresos de televisión y evitar así una situación económica extrema, que hubiera provocado la quiebra del sector y la pérdida de muchos puestos de trabajo. El acuerdo alcanzado en el pacto de Viana fue, en ese sentido, un ejemplo de solidaridad y unión que nos permitió salvar una gran parte de los ingresos y reanudar la competición, con el innegable esfuerzo por parte de todos.

Sin embargo, meses después y tras haber competido en este contexto, han aparecido circunstancias que han impedido que la liga se haya desarrollado en igualdad de condiciones para todos los participantes. Por ejemplo:

 - La última jornada de LaLiga SmartBank no pudo disputarse de manera unificada por la suspensión del Deportivo de La Coruña – CF Fuenlabrada, lo que ha provocado una situación sin una fácil solución porque puede afectar a terceros equipos.

- La ausencia de público en los estadios ha sido un gran perjuicio para todos los clubes, pero, en nuestro caso, esa circunstancia ha sido mucho más notable puesto que jugábamos contra cinco rivales directos en la lucha por la permanencia.

- Clubes como el Valencia CF o nosotros mismos nos hemos esforzado por competir con normalidad, pese a haber confirmado que, en las plantillas profesionales, durante los meses de marzo y abril, ha habido un buen número de jugadores infectados por la COVID-19, con las consiguientes afectaciones que deja la enfermedad durante muchas semanas.

 

Si bien es cierto que la competición se ha completado, salvo en Segunda División tal y como hemos apuntado, las situaciones acontecidas son irremediablemente injustas en lo que se refiere al aspecto deportivo, ya que en este final de liga no se ha competido en las mismas condiciones de igualdad que antes de la suspensión.

El impacto económico de la COVID-19 se va a extender a la temporada 20-21. Si a ello se le suma el efecto económico que implica un descenso, el castigo acumulado es devastador e injusto para los afectados.

El RCD Espanyol entiende que, ante una situación provocada por una pandemia mundial, con la incertidumbre que sigue existiendo ante las afectaciones de salud y económicas que conlleva, puede llegar a ser comprensible que se premie directamente una serie de situaciones (campeón de Liga, clasificaciones para competiciones europeas, ascenso…) pero resulta del todo inasumible que se castigue o penalice doblemente a los más damnificados.

Por lo tanto, teniendo en cuenta todos los condicionantes que se han dado desde el retorno a la competición y ante los hechos acontecidos en los últimos días en los que varios clubes han elevado su voz por la injusticia y la falta de soluciones que se están produciendo, el RCD Espanyol defiende la eliminación de los descensos esta temporada en las competiciones tuteladas por LaLiga, tal y como ha sucedido en todas aquellas organizadas por la RFEF. La posible pérdida de ingresos que implicaría una decisión de esta envergadura puede compensarse con la ayuda de todos con diferentes fórmulas que evitarían el perjuicio económico de los participantes implicados; una de las máximas preocupaciones y argumentos que ha esgrimido, hasta ahora, la patronal".