A nadie le sorprende ya que Leo Messi sea capaz de dar asistencias sublimes, marcar golazos antológicos y, en definitiva, protagonizar actuaciones inigualables prácticamente en cada uno de los partidos que disputa con el FC Barcelona.

Sin embargo, tras el auténtico golazo que marcó desde fuera del área este pasado miércoles contra el Atlético de Madrid, pocos esperaban que Leo Messi pudiera sorprender aún más a los culés con una nueva obra de arte. Y la realidad es que, de no haber sido por los reflejos gatunos del guardameta Miguel Ángel Moyá, habría estado a punto de hacerlo.

Corrían los peores minutos del FC Barcelona en la segunda mitad cuando Messi dispuso de un tiro libre en la frontal del área del Atlético de Madrid. El genio argentino apuntó y se sacó de la chistera un disparo muy ajustado al travesaño, pero que claramente entraba en la portería.

Paradón descomunal de Miguel Ángel Moyá

Miguel Ángel Moyá se estiró, rozó el balón con la punta de los dedos y lo desvió al travesaño, desbaratando así el nuevo golazo de un Leo Messi que sigue brillando a un nivel de juego descomunal en cada partido, a pesar de que en algunos aparezca con más intermitencia.

La colosal parada de Moyá impidió el encuentro perfecto de Lionel Messi. En cualquier caso, el argentino volverá a verse las caras con el guardameta español de aquí a unos días, en el partido de vuelta de la eliminatoria, para intentar "vengarse" y aumentar su casillero de goles.