El Real Madrid empezaba el curso 2017-18 dispuesto a comerse el mundo y aspirando al sextete, pero pronto se dio de bruces con la realidad y se quedó fuera de la lucha por los títulos. Para salvar la temporada le queda una Champions que tiene muy cerca, pero cuando se trata de LaLiga, los registros son sonrojantes.

Hacía diez años que los 'merengues' no lograban una puntuación tan baja en el campeonato de la regularidad, con 76 puntos que han parecido, y sido, muy cortos. La renta sobre un Valencia revelación apenas es de tres, mismo margen que le ha sacado un Atlético que acaba como segundo clasificado. La diferencia con un FC Barcelona líder, sangrante, porque los 17 puntos igualan un récord histórico.

En el balance de goles recibidos y anotados la cosa no mejora, porque en pocas ocasiones se hizo peor en esta misma década. Sólo en la campaña 2008-09 logró menos tantos a favor (83 por 94), y fue en ese mismo año en el que encajó algunos más que todos los que acumula en esta (52 por 44). 

Los hombres de Zinedine Zidane empezaron la defensa del título con algunos tropiezos, y a pesar de que el francés ha vendido durante todos estos meses que había margen para recuperarse, ha tenido que aceptar su derrota cuando prácticamente lo dictaban las matemáticas, confiando en un milagro que ni el vestuario ni la afición se creían. "Todo esta bien, estamos bien", ha repetido hasta la saciedad.

El doblete del Barça, doloroso para el Madrid

Habituados a una dura travesía por el desierto, los madridistas han asomado la cabeza con los éxitos que han alcanzado en los últimos años, utilizando la Champions para desprestigiar todos los títulos que iban sumando sus rivales. Es evidente que la 'orejona' es uno de los trofeos más prestigiosos, pero con polémica y sobre la bocina, a los 'merengues' les ha servido para salvar algunos ridículos histórico.

En el alambre están en la capital a la espera de una final que se va tiñendo de blanco, a no ser que el Liverpool de una sorpresa tremenda tras varias derrotas sonadas y abritrajes dignos de análisis. Sólo una victoria europea cambiaría el expediente, porque en los que es el resto, el Real Madrid acumula un suspenso bastante merecido.