Hasta la pasada temporada, la Supercopa de España tenía un formato definido que se repetía año tras año: en verano, se enfrentaban a doble partido el campeón de LaLiga y el de la Copa del Rey y, el ganador de la eliminatoria se llevaba el campeonato, que siempre se celebraba en fechas veraniegas y en terreno nacional, con un duelo en el estadio de cada participante.

Ya en 2018, estas circunstancias ya cambiaron por necesidades del calendario: la Supercopa pasó a ser a partido único y a disputarse en Tánger (entre FC Barcelona y Sevilla, siendo los azulgranas los vencedores). En la edición del presente curso, se ha dado una vuelta de tuerca más: la competición pasó a tener cuatro equipos participantes, manteniendo la condición de jugarse en el extranjero.

En esta ocasión, la sede de la Supercopa de España fue Arabia Saudita, un país que tiene una fuerte rivalidad histórica con Irán por razones religiosas (hay una confrontación de la manera de entender el Islam entre chiítas y sunitas), geopolíticas y económicas. Por ello, el club está muy pendiente del conflicto entre Irán y Estados Unidos.

La muerte de Qasem Soleimani, ex jefe de las fuerzas armadas de Irán, provocó una respuesta en forma de lanzamiento de misiles contra dos bases militares de Estados Unidos en Irak, por lo que los miembros de los servicios de seguridad del FC Barcelona​ siguen el estado del conflicto por si en algún momento pudiera afectar a la expedición culé, especialmente en el tráfico aéreo.

No se esperan contratiempos

No obstante, no se prevén problemas ni contratiempos para el FC Barcelona, que en la tarde de este miércoles se ejercitó en la Ciudad Deportiva del Al Ahli en la puesta a punto para el partido del jueves, en el que se medirá al Atlético de Madrid en el Estadio King Abdullah Sports City.

Curiosamente, es el mismo escenario en el que se juega la primera semifinal entre el Real Madrid y el Valencia y en el que el fin de semana se disputará la final entre los dos equipos que logren pasar la primera eliminatoria. La Supercopa estrena formato experimental y se espera que este incremente el grado de emoción y de seguimiento de la competición.