CLAVE JUNTO A TER STEGEN Y DEMBÉLÉ

Con el Barça contra las cuerdas apareció el 'killer': Luis Suárez sigue salvando títulos

Luis Suárez celebra un gol con el FC Barcelona
28/02/2019

Cuando no se juega bien toca ser eficaz de cara a puerta, y eso lo puso en práctica el FC Barcelona en la Copa del Rey. Luis Suárez aparcó las criticas apareciendo en el momento justo para dinamitar el Clásico, en el que sostuvo al equipo junto a Ter Stegen y Ousmane Dembélé

El FC Barcelona sobrevivió a una trampa en el Santiago Bernabéu para meterse en la final de la Copa del Rey, y tiene mucho que agradecer a varias de sus figuras. En un acoso y derribo del Real Madrid, Marc-André Ter Stegen blindó la portería, Ousmane Dembélé puso la chispa y Luis Suárez prendió la llama, la que permitió poner patas arriba el coliseo 'merengue' y mantenerse en el camino hacia el triplete.

El uruguayo levantó la voz en medio de una temporada irregular, en la que se ha demostrado que la edad pasa factura pero que el instinto no se pierde. El de Salto tiene 32 años y ya no se recupera como antes, pero si se cuida y descansa lo necesario puede ser determinante, como sucedió este miércoles en la capital. En el fútbol es cuestión de meter el balón entre los tres palos, y si no que se lo digan a Vinicius Jr.

En el torneo del 'KO', los culés aparcaron por un día su carácter efectista y se conformaron con ser efectivos, porque cuando no se está al 100% hay que poner carácter y deseo para seguir en la lucha. En este escenario se mueve como pez en el agua el ex del Liverpool, que tuvo su noche redentora en el momento exacto. Después de varias jornadas en blanco, no se entretuvo llamando a la puerta, sino que la derribó.

Apenas tocó Suárez el balón en un primer tiempo en el que los compañeros no se lo hicieron llegar, y en el que quedó limitado a algunas combinaciones sin mordiente. Muy metido mentalmente por el alivio que le supuso una diana en el Ramón Sánchez Pizjuán, se guardaba lo mejor para la reanudación, en la que cambió por completo el ritmo y el signo del encuentro.

La pausa y la calma quedaron olvidadas en los vestuarios, y cuando los blancos ya olían sangre, el gol fue azulgrana. Suárez no se lo pensó cuando el incansable Dembélé le puso el lazo a un balón en el área, y remató de primeras y raso, donde les duele a los guardametas. Keylor Navas no llegó a despejar y las penas se tornaron alegrías: El Barça estaba por delante.

Y aunque fue el Madrid quien siguió apretando, los hombres de Ernesto Valverde encontraron los espacios necesarios para poner la sentencia. De nuevo, Vinicius perdonaba lo que no se guardaban los delanteros barcelonistas, que contaban con un Leo Messi extrañamente desconectado. Un agujero, y el francés ponía otro pase de la muerte para que Raphaël Varane se adelantara al '9' y anotara en propia meta. Otro, y el charrúa provocaba un penalti convirtió a lo Panenka. Sin aparecer demasiado, pero siendo letal. Juego, set y partido.

El Barça gana gracias a Ter Stegen y Dembélé

Pero si es justo reconocer los méritos de Luis Suárez, también lo es recordar que el Barça ganó gracias a Ter Stegen y Dembélé, que le sostuvieron en sus peores momentos. El alemán, porque de reflejos, atención y muelles va sobrado, y porque cada vez que vuela o saca una mano salvadora parece que es capaz de parar el tiempo. Y el galo, porque con Messi desconectado es capaz de ponerse la capa de líder, y no se cansa de insistir le salgan o no le salgan los regates. En esta ocasión, el 'mosquito' picó dos veces y sus asistencias valieron dos goles, lo que hace pensar en el futuro que tiene por delante si logra sentar la cabeza. Hoy, el 'MVP' es para todos ellos.