Al FC Barcelona le faltaron ideas y explosividad el martes ante el Inter de Milán para resolver un partido que se jugó al ritmo que le convenía al conjunto 'nerazzurro'. Sin apostar en demasía por las infracciones y el juego físico, los de Simone Inzaghi lograron ocupar espacios y cortar el juego blaugrana, obligando a Ousmane Dembélé y Raphinha a pasar la mayor parte del tiempo recostados por la banda, sin conectarse con Robert Lewandowski.

En el caso del galo, al '7' se le vio muy impreciso, aunque fue el más encendido del equipo. En una primera parte para el olvido, 'Dembouz' se cansó de perder balones (hasta 20 posesiones perdidas en la primera parte) y provocar córners que no acababan en nada productivo para el Barça. Tampoco estuvo fino en conducción, si bien se las ingenió para servir el centro que acabó en el tanto de Pedri en la segunda parte, gol anulado por mano previa de Ansu Fati.

Al de Vernon el costó ser profundo y pisar el área, si bien pudo contar con algunos espacios en el costado derecho. Mientras Raphinha estuvo en campo alternó, como de costumbre, bandas con el brasileño. Así tuvo la más clara del Barça en el partido, un zurdazo al palo gracias a una buena asistencia de Gavi. André Onana custodiaba su mano derecha y el balón fue repelido por la madera ante el estupor del portero camerunés.

Dembélé se apagó en el final

Sin embargo, en la última media hora de juego, Dembélé se fue apagando y el Barça apostó por tirar centros a la olla ante un Inter totalmente replegado en campo propio. En uno de tantos centros vino la mano de Denzel Dumfries que pasó inadvertida para el árbitro Slavko Vincic y que el VAR no quiso sancionar como penalti. El galo fue uno de los que más reclamó al colegiado esloveno para que revisara la jugada en el monitor, pero sus gritos fueron ignorados por el juez principal.

Por segundo partido consecutivo, Ousmane y los de Xavi se quedaron con las manos vacías en otra noche europea para el olvido. Dembélé comenzó muy bien en la Liga de Campeones con dos asistencias en la goleada ante el Viktoria Plzen (5-1), pero su aporte ha dio mermando desde entonces. Ahora toca pasar la página y pensar en el Celta de Vigo, antes de volver a verse las caras con el Inter el próximo miércoles. Cuando el '7' está encendido, el Barça es otro equipo. La revancha ante los 'nerazzurris' es el ahora o nunca para el de Vernon en esta Champions.