Los dos golazos de Dybala al FC Barcelona, cuando ni siquiera se había cumplido todavía la primera media hora de partido en el Juventus Stadium, merecieron sin lugar a dudas noticias individuales por su belleza. El talentoso atacante argentino de la Juventus se aprovechó de las "debilidades" defensivas del Barça que había mencionado en rueda de prensa su entrenador, Massimiliano Allegri.

Y es que, después de haber transformado una diana de bella factura en el minuto 7 de partido, hizo lo propio en el 22 con un disparo desde fuera del área muy ajustado, que Ter Stegen no pudo ver a pesar de que se coló por su palo.

Sergi Roberto dio demasiado espacio a un Mandzukic que le desbordó por su banda y sacó un buen pase hacia la frontal del área del FC Barcelona. Dybala lo recogió para disparar de primeras a media altura, sin que el balón fuera del todo raso.

Gerard Piqué, pasivo en el gol de Dybala

Lo más llamativo de la jugada fue ver cómo Gerard Piqué se quedó mirando el disparo de Dybala, intentando desviarlo pero sin acercarse lo suficiente al punta argentino de la Juventus. La pasividad en la jugada de Gerard Piqué, que le dio demasiado espacio en el tiro, permitió que el esférico saliera despedido hacia la portería de Ter Stegen.

El guardameta alemán, además, no pudo ver del todo la pelota debido a la presencia de Gerard Piqué y otros jugadores entre él y el balón, lo que también retardó su reacción. Dybala celebró como un poseso el golazo anotado, como es natural, al ser perfecto conocedor de que su "doblete" dará la vuelta al mundo y hará que su nombre sea más conocido de lo que es actualmente a nivel internacional.

No te pierdas los goles del Juventus-Barça (3-0)