Pocas veces en los últimos 15 años se ha visto al Real Madrid caer con tanta autoridad fuera del Santiago Bernabéu en la UEFA Champions League. La derrota ante el Manchester City (4-0) retrató el planteamiento 'suicida' de un Carlo Ancelotti que apostó, nuevamente, por el 4-3-3 buscando el milagro en el Etihad, sin un pivote nato y con Éder Militao de regreso en el XI en lugar de Antonio Rüdiger.

Ese movimiento fue clave en el hundimiento 'merengue'. Con el brasileño, la zaga tuvo más problemas para marcar a Erling Haaland y tanto Jack Grealish como Bernardo Silva encontraron más espacios por los costados para desbordar. Sin ideas en el centro del campo y con un tridente ofensivo totalmente desconectado, el Madrid fue presa fácil para un City que jugó a placer y acabó goleando con autoridad.

El planteamiento de Ancelotti, desastroso

Si bien los de Pep Guardiola habían avisado con su superioridad en el primer cuarto de hora en la ida, 'Carletto' apostó de nuevo por Toni Kroos como '5' y Luka Modric junto a Fede Valverde encargados de administrar el juego. Sin embargo, al Madrid le costó mucho recuperar el balón y, cuando lo tuvo, el equipo lució perdido, con mucho espacio entre líneas y un City que siempre logró tener superioridad numérica en cada pelota en disputa.

Más allá de un remate desde fuera del área de Kroos al palo y un tiro libre de Alba desviado por Ederson, los visitantes no generaron nada en ataque. Karim Benzema estuvo, nuevamente, fuera de ritmo y Vinicius no pudo superar nunca la velocidad de Kyle Walker por izquierda. Quien más lo intentó fue Rodrygo, bajando hasta campo propio para intentar asociarse con 'Vini' y Karim, sin éxito durante toda la noche.

El Madrid pagó cara su mala planificación

Más allá de llegar a las 'semis' de Champions y ganar la Copa del Rey, la temporada del Real Madrid ha sido desastrosa después de entregar LaLiga en abril y caer con estrépito ante el Manchester City. Florentino Pérez confió en una plantilla desgastada que solo tuvo a Rüdiger y Aurélien Tchouaméni como refuerzos, ambos incapaces de hacerse con la titularidad. La salida de Casemiro dejó un hueco en el centro del campo que ha costado mucho cubrir, mientras que la falta de gol de Benzema dejó en evidencia la necesidad de fichar otro '9'.

El verano pasado, la directiva optó por prescindir de Luka Jovic (un fichaje fallido) y, tras el fiasco de la 'operación Mbappé', la afición se quedó esperando un fichaje estelar. El club volvió a mostrar una plantilla corta y, cuando tocó enfrentarse a un rival muy potente (el City), la diferencia fue abismal. Jugadores como Odriozola, Vallejo, Hazard y Mariano nunca contaron para 'Carletto' y, con Asensio, Dani Ceballos y Lucas Vázquez como variantes, el fracaso era inminente. Ahora, Florentino tendrá mucho trabajo por hacer en verano comenzando, probablemente, por contratar a un nuevo entrenador.