- Noticia publicada: 22/06/2026 - 13:48H
- Última actualización: 22/06/2026 - 13:51H
El Barça no quita el ojo del mercado sudamericano y esta vez ha puesto sus fichas en Ecuador
No es ningún secreto que el fútbol ecuatoriano está exportando un talento brutal en los últimos años, y los grandes de Europa se están peleando por pescar a las promesas antes de que sus precios se vuelvan incomprables.
A pesar de la posible salida de Dani Rodríguez, la directiva culé acaba de cerrar el fichaje de Josué Caicedo, un joven que venía pidiendo paso con fuerza en la Liga Deportiva Universitaria de Quito. La idea del club es clara: traerlo joven, moldearlo en la casa y ver si tiene el nivel para el primer equipo sin tener que gastar una millonada.
El plan de ruta arranca en el Barça Atlètic
A Caicedo no lo van a tirar a los leones de golpe. El plan inicial es que se incorpore directamente a la pretemporada del Barça Atlètic para ganarse un puesto en la Segunda Federación. Es una categoría dura, pero ideal para que empiece a tomarle el pulso al fútbol español y gane ritmo europeo.
La ventaja para el ecuatoriano es que el banquillo del primer equipo tiene dueño nuevo. A Hansi Flick no le tiembla el pulso con los jóvenes, así que si Caicedo destaca y demuestra que la categoría le queda chica, seguro que el técnico alemán lo llamará para entrenar o meterlo en alguna convocatoria.
Un puñal por la banda con el sello de Sport
¿Qué es lo que vieron los cazatalentos en él? Según los informes que ha ido publicando el Diario Sport, Caicedo es un carrilero con muchísima proyección ofensiva, de esos que limpian la banda a pura potencia. Su físico le permite ser un dolor de cabeza constante para los defensas rivales.
Tiene un cambio de ritmo espectacular y una agilidad tremenda para salir airoso en el uno contra uno. Además, esa misma velocidad de reacción le sirve para volver rápido cuando el equipo pierde la pelota, algo vital para el estilo de juego que se maneja en el universo Barça.
La misión del filial: volver a subir como sea
El filial azulgrana viene de un año bastante gris tras quedar en la sexta posición del grupo 3 de la Segunda Federación. Hay que recordar que el equipo venía de sufrir un descenso doloroso la temporada anterior, lo que dejó tocado el proyecto de la cantera.
Ahora la presión es máxima y el objetivo no es otro que pelear el ascenso a la segunda división. Para lograrlo, el equipo necesita futbolistas con hambre y con ese punto de calidad diferente que un jugador internacional como Caicedo puede aportar desde el primer minuto.
Este movimiento demuestra que el Barcelona sigue confiando en la captación temprana. Ya no sirve esperar a que exploten del todo en sus ligas de origen; hay que traerlos antes para que terminen de formarse con el ADN del club y entiendan la exigencia desde el día uno.
Al final, todo dependerá de la cabeza que tenga el chico y de cómo lleve el proceso de adaptación. Las condiciones las tiene todas y la oportunidad de vestir esta camiseta no se presenta dos veces en la vida, así que el balón ahora está en su tejado.
