- Noticia publicada: 24/05/2026 - 05:27H
- Última actualización: 24/05/2026 - 05:27H
El Barça ya planifica su futuro inmediato tras cerrar una temporada de éxito nacional pero con la espina clavada de Europa
Hansi Flick se siente feliz y respaldado en Barcelona, pero su gran objetivo sigue siendo conquistar la Champions League. Por eso, antes de marcharse de vacaciones, el técnico alemán ha diseñado junto a Deco la hoja de ruta para el próximo mercado de fichajes, defining prioridades claras y hablando cara a cara con la plantilla.
Esta planificación llega en un momento clave para el club, que necesita hilar muy fino con sus recursos económicos. La sintonía entre los despachos y el banquillo es total, y ambos coinciden en que el equipo necesita cambios estratégicos para dar el salto definitivo en el continente.
El ataque pasa por delante de la defensa
La primera gran decisión de Flick ha sido frenar el fichaje de un central. Deco tenía muy avanzado el papeleo por Alessandro Bastoni, defensa del Inter de Milán, pero el entrenador prefiere destinar ese dinero a la línea ofensiva. Estadísticamente, la pareja formada por Gerard Martín y Pau Cubarsí ha funcionado mejor que los esquemas liderados por Iñigo Martínez.
Flick lo tiene claro: la defensa actual ofrece garantías y el verdadero problema está en la falta de gol y desborde. Por este motivo, el Barça buscará incorporar a dos atacantes en lugar de gastar presupuesto en un zaguero. El club solo fichará a un defensa si aparece en el mercado una oportunidad de mercado indiscutible que mejore drásticamente lo que ya hay en la plantilla.
La búsqueda del delantero centro ideal
Encontrar al sustituto ideal para Robert Lewandowski es la prioridad absoluta del binomio Flick-Deco. El cuerpo técnico no busca un rematador estático, sino un perfil capaz de asociarse, generar juego y presionar la salida del rival. Los partidos de Dani Olmo como falso 9 son el modelo a seguir, ya que aportaron una circulación de balón muy fluida y un control total del juego.
En las oficinas del Camp Nou gustan especialmente dos nombres: Julián Álvarez y Joao Pedro. Ambos futbolistas encajan perfectamente en la filosofía del técnico alemán por su movilidad, capacidad de desmarque y olfato goleador. Otras opciones mucho más físicas, como Victor Osimhen, pierden fuerza en las quinielas debido al alto coste y a que no se adaptan tanto a este estilo asociativo.
Extremos versátiles y una inversión de 60 millones
El plan ofensivo no se limita al delantero centro, ya que Flick también exige la llegada de un extremo versátil. Los nombres de Ez Abde y Anthony Gordon están sobre la mesa para acompañar a los únicos intocables de la actual delantera: Lamine Yamal, Raphinha y Ferran Torres. El Barça calcula que podrá invertir más de 60 millones de euros en el nuevo punta, una cifra viable gracias a la previsión de nuevos ingresos por el Spotify Camp Nou.
Para alcanzar estas cifras y poder inscribir nuevos jugadores, el club necesita aligerar la masa salarial. Flick ya se ha reuniendo individualmente con cada futbolista para explicarles su rol exacto de cara al próximo año. Nombres como Marc Casadó, Ronald Araujo, Alejandro Balde o Jules Koundé ya conocen su situación, y muchos de ellos tendrán que tomar una decisión sobre su futuro si quieren tener minutos.
El verano azulgrana será largo y estará marcado por un orden de deseos muy estricto. La prioridad total es el gol, seguida por los extremos y la posible continuidad de cedidos como Joao Cancelo. El Barça del futuro ya está en marcha, y esta vez la revolución empieza desde la línea de ataque
