Ya le ocurrió durante el pasado verano y no sabe como 'sobrevivirá' a la ventana de invierno. El entorno de Philippe Coutinho cierra filas alrededor del brasileño, que quiere marcharse al FC Barcelona pero sigue bloqueado por el Liverpool. Enmedio de las presiones de uno y otro bando, el brasileño ya no sabe que responder.

El hecho de brillar sobre el césped, además, le está generando momentos incómodos como el que tuvo que afrontar el pasado domingo, cuando fue, junto a Alex Oxlade-Chamberlain, elegido mejor jugador del partido contra el Bournemouth. De nuevo, mientras recogía el trofeo al 'MVP', la misma pregunta, y el mismo discurso de siempre.

"Lo siento. Siempre digo lo mismo: trato de disfrutar el momento. Sabéis que me gusta jugar al fútbol y cada vez que entro al terreno de juego hago mi mayor esfuerzo. Así que disfruto el momento", se limitó a contestar, antes que su propio compañero le cortara para defenderle y destacara su profesionalidad mientras el propio Coutinho asentía con un semblante algo ido.

Mercado duro

Como se pudo observar durante el pasado mes de agosto, el estrés al que está siendo sometido Philippe Coutinho puede tener consecuencias físicas y sobre todo mentales. El centrocampista no quiere volver a vivir un calvario a lo largo del mercado de invierno, en el que tendrá que convivir con el poblado calendario de la Premier y un sinfín de preguntas que de momento, no tienen respuesta. Quiere marcharse pero no puede hacer más. El acuerdo, hoy por hoy, sigue en manos del Liverpool.