El FC Barcelona confirmó las buenas sensaciones del martes goleando a Osasuna (0-3) a domicilio, esta vez con el equipo "titular" aunque con alguna que otra sorpresa en la alineación de Luis Enrique. El caso es que los culés controlaron el partido a la perfección frente a los "rojillos" y generaron un amplio caudal de ocasiones de gol en las dos partes, aunque fue en la segunda cuando llegó la pólvora.

Leo Messi, con un "doblete", fue el director de orquesta del Barcelona a partir de los tres cuartos de cancha, asistiendo a sus compañeros y ejerciendo también de materializador de ocasiones, en los minutos 73 y 92. Luis Suárez también vio puerta, y el resto de jugadores blaugrana jugaron a un alto nivel, aportando su granito de arena a una victoria que acerca al equipo a la lucha por la Liga Santander:

ONCE TITULAR

Ter Stegen: Aburrido

El guardameta alemán esta vez sí pudo mantener la portería a cero después de varias jornadas de Liga Santander sin hacerlo. Tuvo poco trabajo, pero el que tuvo lo solventó positivamente, tanto con los pies como con los guantes.

Sergi Roberto: Compensado

En líneas generales podría decirse que Sergi Roberto estuvo al mismo nivel que el resto de blaugranas sobre el terreno de juego, aunque frente a Osasuna la gran mayoría de ocasiones ofensivas llegaron por la banda izquierda. Estuvo contenido en sus subidas.

Gerard Piqué: Diligente

Gerard Piqué volvió a cuajar una buena actuación en El Sadar, aunque esta vez Samuel Umtiti fue más protagonista que él en los cortes y coberturas. El central catalán llevó a cabo su trabajo con diligencia, orden y una gran solvencia.

Samuel Umtiti: Incomensurable

El zaguero francés ofreció un nivel espectacular, achicando balones siempre que pudo, estando atento en la anticipación, aportando una gran seguridad en el juego aéreo y atreviéndose incluso a subir al ataque y cruzar el centro del campo en alguna ocasión.

Jordi Alba: Asistente

El de L'Hospitalet protagonizó su mejor partido esta temporada 2016-17, siendo un puñal con sus apariciones desde la banda izquierda y asistiendo a Luis Suárez y Leo Messi en las dos primeras dianas del encuentro.

Busquets: Ordenado

El de Badía cuajó un buen partido, y siempre estuvo donde tuvo que estar. Cortó contragolpes de Osasuna, creó juego desde atrás y no tuvo demasiados problemas para sacar el balón jugado, incrustándose la mayoría de veces entre los centrales.

Andrés Iniesta: Metrónomo

El centrocampista manchego aportó tanto en la creación de jugadas ofensivas como en el juego de toque y posesión. Dio pausa cuando fue necesario y subió el ritmo del juego cuando quiso, regateando, pasando y maravillando con su juego.

André Gomes: Peón

El centrocampista portugués volvió a cuajar un buen partido en El Sadar, aportando su granito de arena tanto en ataque como en defensa, y pareciéndose a un Ivan Rakitic al que le robó el puesto en la alineación.

Arda Turan: Diluido

Pese a que frente al Borussia Mönchengladbach se reivindicó con un "hat-trick", Arda Turan estuvo muy intermitente contra Osasuna y volvió a demostrar que necesita muchos minutos para tener continuidad en su buen juego.

Leo Messi: Balón de Oro

Leo Messi sacó la varita mágica del bolsillo y deslumbró con pases al espacio, combinaciones en corto, regates en una baldosa, decisiones rápidas y dos goles que sirvieron para sentenciar el partido en El Sadar. Ya es "Pichichi" provisional de Liga.

Luis Suárez: Constante

Luis Suárez fue como un ariete de guerra intentando derribar una muralla. Falló alguna que otra ocasión clara y chocó en multitud de ocasiones contra el muro defensivo, pero jamás se rindió y acabó obteniendo la recompensa del gol. 

SALIENDO DESDE EL BANQUILLO

Denis Suárez: Dinámico

Denis Suárez aportó frescura sobre el terreno de juego y combinó adecuadamente en el sector izquierdo del ataque con Jordi Alba, Luis Suárez y Leo Messi. Participó en la jugada del primer gol de Leo Messi.

Rafinha Alcántara: Desapercibido

Apenas dispuso de un cuarto de hora sobre el terreno de juego, pero no se le vio demasiado con el esférico en las botas, entrando en un momento en el que el Barça ya tenía el control absoluto del partido e iba dejando "morir" el encuentro.