Será eterno. Tito Vilanova falleció hace cinco años, pero nadie en el FC Barcelona le ha olvidado. Ni su familia, ni los jugadores ni, por supuesto, una afición que vibró con el juego desplegado por el Barça tanto en la campaña 2012-13, en la que se ganó la famosa 'Liga de los 100 puntos', como en las cuatro temporadas previas, cuando Pep Guardiola era el primer entrenador y él segundo.
Ya han pasado cinco años desde ese triste 25 de abril de 2014 pero todo el barcelonismo recuerda con cariño la figura de un entrenador que tan sólo pudo cumplir el sueño de entrenar al Barça durante una temporada como primer entrenador, pero que la aprovechó al máximo para conquistar una Liga con 15 puntos de ventaja con respecto al Real Madrid.
Además de ello, también fue la mano derecha de Pep Guardiola en la época más gloriosa en la historia del FC Barcelona, permaneciendo siempre al lado del de Sampedor para aconsejarle y ayudarle en todo. Como primer entrenador, tomó también decisiones deportivas muy acertadas, como adelantar un año el fichaje de Neymar Jr para evitar, de esta forma, que otros clubes como Real Madrid o Bayern Múnich se lo llevaran antes.
Finalmente, con 45 años de edad, Tito Vilanova nos dejó por culpa de un cáncer en la glándula parótida. Después de vivir una etapa impresionante como segundo entrenador, con 14 títulos de 19 posibles hasta el curso 2011-12, maravilló también como técnico principal a pesar de tener que ausentarse durante largos periodos para tratar la cruel enfermedad que acabó con su vida.
En el club quisieron rendirle un pequeño tributo a este gran hombre hace cuatro años, ya que se hizo efectivo el cambio de nombre del campo número 1 de la Ciudad Deportiva de Sant Joan Despí y pasó a llamarse "Campo de entrenamiento Tito Vilanova" en homenaje al ex jugador y ex entrenador.
El tándem perfecto con Pep Guardiola
Tito Vilanova triunfó como primer entrenador del FC Barcelona, pero para Pep Guardiola fue mucho más que un ayudante durante toda la etapa del de Sampedor en el banquillo del Camp Nou. Vilanova fue amigo y consejero del actual técnico del City y no fueron pocas las veces que se le vio pidiéndole consejo en momentos complicados. En Can Barça, nadie le olvidará jamás.