Puede que las palabras de Zinedine Zidane hayan indignado a la mayoría de aficionados del FC Barcelona, que entienden que el Real Madrid debería, por una mera cuestión de 'Fair-Play', hacer el pasillo al Barça en el Camp Nou siempre y cuando el conjunto entrenado por Ernesto Valverde conquiste el título de LaLiga Santander 2017-18 la jornada anterior.

Sin embargo, en el seno del club da lo mismo. La calma es absoluta y lo único que importa, tanto al cuerpo técnico como a los jugadores, es centrarse en el plano deportivo para dejar sentenciada matemáticamente cuanto antes LaLiga, pudiendo así centrar las fuerzas en otras competiciones como por ejemplo una Champions League que se prevé muy intensa.

Indiferencia y calma en el FC Barcelona

Sí ha habido algo de sorpresa con las palabras de 'Zizou', según explica 'MD', por parte de algún directivo culé. Y es que el técnico francés no es muy dado entrar en debates mediáticos, y sin embargo este sábado ha decidido hacerlo de lleno en rueda de prensa.

Por otra parte, se valora que el mensaje de Zidane denota un tono perdedor, al 'tirar' el Real Madrid ya las escasas posibilidades que tiene de luchar por un título muy lejano, pero no imposible. El caso es que el Real Madrid ya ha anunciado que no hará el pasillo, y en el seno del FC Barcelona la noticia ha caído con total indiferencia.

El Barcelona se centra en lo deportivo

El FC Barcelona se centrará en ganar los partidos que le quedan, ahorrar fuerzas para luchar también por los títulos de Copa del Rey y Champions League y, en definitiva, intentar acabar la temporada con los mejores resultados posibles y todos los títulos conquistados.

También está en mente la posibilidad de llegar a los 100 puntos en Liga, cosa que el club tan sólo ha conseguido hasta ahora en la temporada 2012-13 de Tito Vilanova a cargo del banquillo culé, mientras que se desea batir el récord de imbatibilidad de la Real Sociedad y pulverizar otros registros, siempre en busca de la mejora constante. Lo del pasillo del Real Madrid es anecdótico. Y si no se hace, tampoco preocupa al Barça.