El FC Barcelona ha alcanzado este jueves su quinta final de Copa del Rey consecutiva tras superar su eliminatoria con otro triunfo trabajado frente al Valencia. En esta ocasión, Philippe Coutinho ha abierto la lata, apuntándose un gol que le sabe a gloria después de toda una aventura para conseguir vestirse de azulgrana.

El estreno anotador del brasileño ha llegado acompañado por una celebración llena de rabia y emoción, un sentimiento que no ha logrado apartar en los instantes posteriores al encuentro. Todavía a pie de campo, el de Río de Janeiro respondía nervioso frente a los micros: "Es una felicidad muy grande. En los primeros meses que llego y ya jugaré una final".

"Finalmente salió el primer gol, ya lo estaba buscando y hoy fui feliz. Lo más importante es que el equipo ganó" apuntaba justo después, antes de referirse a unos compañeros con los que espera sumar muchos más éxitos. "En Liverpool también me estrené con un pase de Luis. Espero poder ayudar a marcar a él y a Leo también. Messi y Suárez me han recibido muy bien y me han ayudado a estar más acoplado desde el principio".

Adaptado

Después de unos días de discusiones sobre su posición, Ernesto Valverde ha encontrado la clave para encajar a Coutinho en el once. Curiosamente, el gol ha llegado con el centrocampista arrancando por la derecha, desde donde traza unas diagonales que ayudaron a Paco Alcácer a encontrar su sitio en el Barça. Con la entrada de Paulinho, el de Río se ha desplazado a la izquierda, moviéndose a sus anchas en su hábitat natural.